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A pesar de que este lunes se reanudarían las clases presenciales en la sierra y costa de Michoacán, los daños presentados en algunos planteles, como la primaria Emiliano Zapata, en Coahuayana, hacen inviable el regreso

A una semana del sismo de magnitud 7.7, muchas familias afectadas en Michoacán y Colima siguen sin recibir apoyos para rehabilitar sus viviendas. Entre los mismos damnificados han surgido iniciativas para retirar los escombros y ofrecer apoyo a los más afectados.

“Todos ocupamos de todos y creo que debemos ayudarnos”, dijo María, empleada de palapa en Boca de Apiza.

“Si una casa está quebrada vecinos o amigos se llevan a la familia a dormir mientras acomodan su casa”, señaló Hugo, damnificado de Coahuayana.

En el pueblo pesquero Boca de Apiza, municipio de Coahuayana, Michoacán, vecinos formaron brigadas para retirar basura y escombros de las construcciones dañadas. Guadalupe cuenta que se quedó sin casa y su restaurante está a punto de venirse abajo.

“Les doy gracias a todos a ellos, que me estén apoyando, uno solo no lo puede hacer”, agregó Guadalupe.

Carla sufre ceguera de nacimiento y vive sola.

“Me dio mucho miedo, ¿qué hice? abrazarme de esta pared y dije, pues, que sea lo que dios quiera”, insistió.

Damnificados del sismo de magnitud 7.7 en Michoacán y Colima aún no reciben apoyos para viviendas

En la comunidad Faro de Bucerías de Aquila, a Beatriz le cayó una barda encima, ahora necesita una operación en la pierna.

“Estoy con fe a la espera de que me programen mi cirugía”, insistió Salvador Núñez, administrador del hospital comunitario de Maruata, municipio de Aquila, Michoacán.

A pesar de que este lunes se reanudarían las clases presenciales en la sierra y costa de Michoacán, los daños presentados en algunos planteles, como la primaria Emiliano Zapata, en Coahuayana, hacen inviable el regreso. 

“Tenemos fractura de bardas, muros salidos, bardas sueltas, techos colapsados, división de muros que se partieron totalmente por el sismo. Primero deberían valorar las instalaciones”, insistió Amador Álvarez, director de la escuela primaria Emiliano Zapata de Zapotan, Coahuayana, Michoacán.

“Sacamos cobijas, se duermen los niños ahí, el primero con cobija y así estábamos sin lona, a puro, en el puro suelo”, comentó María Guadalupe Castillo, habitante de Tecomán.

De acuerdo con el avance del censo de daños en Colima, 3 mil 500 inmuebles resultaron afectados, tampoco ha concluido la revisión de todos los planteles educativos. En Tecomán, decenas de familias siguen durmiendo al aire libre.

“Nos da miedo estar adentro”, agregó Virginia Sandoval, habitante de Tecomán.

“Esta es mi cama, se convirtió, porque tengo miedo que vuelva a temffblar más fuerte”, afirmó Trinidad Jiménez, habitante de Tecomán.

En la colonia Lázaro Cárdenas, cinco familias duermen en un jardín sobre una lona prestada, porque varios de los niños presentan crisis nerviosas.

“Esta niña prendida en calentura, otro niñito lo llevaron con el doctor también porque no se le quita la calentura pues del susto”, concluyó María Guadalupe Castillo, habitante de Tecomán.

Con información de Carlos Guerrero y Bertha Reynoso

KAH

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