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Una maestra de Kansas, Estados Unidos, ganó una demanda por casi dos millones de pesos después de que fuera suspendida por negarse a llamarle “él” a un estudiante trans, esta es la historia.

La maestra Pamela Ricard fue suspendida en el año 2021 después de referirse como “señorita”, en repetidas ocasiones, a un estudiante trans que había expresado su deseo de que le llamaran por un nombre diferente al que aparecía en sus documentos legales, además de que prefería el pronombre “él”, a lo cual la profesora no accedió.

De acuerdo a medios estadounidenses, la demanda interpuesta por Ricard estableció que, pese a que el consejero de la escuela secundaria Fort Riley le señaló que el estudiante prefería ser nombrado de forma distinta, el alumno nunca lo solicitó directamente. 

La demanda, además, mencionó que el Distrito de Geary no tenía una “política formal” sobre la aceptación de los nombres y pronombres preferidos de los estudiantes.

El medio CBS News detalló que la maestra de matemáticas siguió refiriéndose como “señorita (más su apellido)” al estudiante, pretendiendo mantener un lenguaje respetuoso y que a la vez no comprometiera las creencias de Pamela Ricard, de 58 años.

Tras no respetar la petición del estudiante, Ricard fue suspendida durante tres días y recibió una amonestación formal. Además, semana después de su regreso a las labores, el personal de la escuela recibió documentos sobre la formación en diversidad de género y se advirtió que, los profesores que no utilizaran los nombres y pronombres preferidos por los alumnos, serían sancionados por discriminación.

En octubre de 2021, el consejo escolar de la institución actualizó su política y estableció que no se notificaría a los padres de familia el cambio de nombre o pronombres de sus hijos, a menos que los propios estudiantes lo solicitaran de manera específica. Sin embargo, Pamela Ricard solicitó una exención religiosa de la política y en su demanda se estableció que “ella tiene creencias religiosas consistentes con la comprensión cristiana y bíblica tradicional de la persona humana y el sexo biológico”.

“La Sra. Ricard cree que Dios creó a los seres humanos como hombres o mujeres, que este sexo está fijado en cada persona desde el momento de la concepción, y que no puede cambiarse, independientemente de los sentimientos, deseos o preferencias de cada persona”, señala la demanda, según el medio mencionado.

Tras interponer la demanda, autoridades de la escuela secundaria Fort Riley acordaron pagarle 95 mil dólares (casi dos millones de pesos) a Pamela, esto por concepto de daños y prejuicios y honorarios de abogados por violar sus derechos de la Primera Enmienda. El caso finalmente fue desestimado.

Pamela Ricard enseñó en la mencionada escuela desde el año 2005 y se retiró de la enseñanza en mayo de este 2022.

 

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