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Este lunes regresaron a clases de manera presencial 116 mil 450 estudiantes de educación básica en Colima, antes de la pandemia en el 2019, lo hacían 135 mil.

Con este regreso se podrá medir con exactitud la deserción escolar provocada por la pandemia, el daño provocado por meses de clases a distancia o de forma híbrida. en el ciclo escolar anterior, la Secretaría de Educación Pública calculó que la matrícula había disminuido en 512 mil alumnos, pero el número tendrá que actualizarse.

“Hoy no, no llegó ni un niño, ni en preescolar, ni en primaria, esperemos que mañana sí tengamos”, dijo la maestra Monserrat Yáñez.

A la escuela rural móvil “Albergue Zedillo” en la comunidad de Quesería, en Cuauhtémoc, Colima, no llegó un solo alumno. Las dos maestras estimaban que se presentarían 12 alumnos de preescolar y 30 de primaria. La maestra Monserrat pegó un anuncio para recordarle a los padre de familia que hoy era el inicio del ciclo escolar.

“Ya no quieren ir, como ya no estudiaron pues ahora ya no quieren ir”, explicó Celerina, madre de familia.

Es el caso de César, a sus 16 años decidió abandonar sus estudios.

“Tengo dos hermanos, pero nomás uno va a la escuela, el otro ya no va. Me gusta trabajar, la escuela no me gusta”, dijo.

Este lunes regresaron a clases de manera presencial 116 mil 450 estudiantes de educación básica en Colima, antes de la pandemia en el 2019, lo hacían 135 mil.

En la comisaría maya de Kaxatah, del municipio de Motul, Yucatán,Mmaría ocupó su mañana de lunes desyerbando y recolectando envases para venderlos y ayudar a su familia. En casa viven 24 personas, en su familia hay otros tres hermanos.

“Mientras que yo regreso a la escuela me voy a dedicar ayudar a mi mamá en los quehaceres de la casa y a cuidar a mis hermanitos”, dijo María.

“Agarraba las clases en línea, pero pues nos dificultó la economía por lo del Covid”, explicó Guillermina Chalé, mamá de María 

Para llegar a la escuela de María, hay que invertir 25 pesos diarios en un viaje en camión. Durante las clases en línea caminaba un kilómetro para llegar a este parque donde hay internet.

“Me hace falta gastos económicos para comprar mis útiles para ir al colegio en otro municipio”, explicó.

“La pandemia fue el factor, o sea, muchas cuestiones como la falta de conectividad en las casas, en los hogares, sobre todo en el interior del estado”, agregó Linda Basto, directora General de Educación Básica en Yucatán.

En Tehuacán, Puebla, Maximiliano estudió hasta tercero de primaria, este lunes estuvo en la Ciudad de México como ayudante en una verdulería del Mercado Juárez.

“Por la pandemia, ahí se acabó el dinero y ahora sí no tengo para meterlo a la escuela. Ahorita sí estoy ahorrando,  igual van a pedir lápiz, cuaderno, libreta, forrar todo eso y no me alcanza”, detalló Lorenza de Jesús Salvado.

“A veces limpio cebolla, tomate o las hierbas, o a veces acomodo cosas, tuna o guayaba y limón y naranja y limpio tunas ¿Y no te espinas? No”, narró Maximiliano de Jesús.

Los locatarios buscan impulsarlo a que vuelva a las aulas.

 “Si él no quiere dejar de ayudarnos, él se puede ir al turno de la tarde; que nos ayude en la mañana. Él tiene muchas ganas de estudiar”, concluyó el comerciante Adrián.

 

 

Con información de Corresponsales y Reporteros de N+

KAH

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