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En Sabinas, Coahuila, Protección Civil presentó a los familiares de los mineros atrapados un plan para recuperar a los mineros: hacer un tajo abierto.

En Sabinas, Coahuila después de 22 días del colapso en la mina El Pinabete, Protección Civil presentó a los familiares de los mineros atrapados un plan para recuperar a los mineros; hacer un tajo abierto, que tardará entre 6 y 11 meses.

La propuesta no convenció a los familiares que esperan resultados desde hace más de tres semanas, afuera de la mina.

“La única opción que nos van a dar ahorita es el tajo de 6 a 11 meses y la indemnización, nosotros no queremos nada, ahorita no queremos dinero, nosotros los queremos a ellos, mientras  de aquí no nos vamos a ir”, dijo María Elena Chávez, esposa de Jaime Montelongo, minero atrapado.

Familiares de los 10 trabajadores atrapados en la mina El Pinabete, en Sabinas, Coahuila, dieron a conocer que la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez, les planteó que la opción más viable para rescatar a los mineros es realizar un tajo abierto con rampa de acceso inclinado y que el plazo mínimo para ello es de seis meses.

Algunos expresaron molestia por el tiempo que han tardado las maniobras para iniciar el rescate.

El tajo al que se refieren es una explotación minera a cielo abierto que se desarrolla extrayendo el material superficial y todos los estratos rocosos hasta llegar al estrato del carbón.

“La tecnología es sobre todo la geofísica para que puedan definir el punto exacto donde abrirlo, hay que hacer mecánica de rocas, hay que hacer estudios porque son 60 metros de profundidad, se tiene que abrir a una gran distancia; o sea, debe de ser algo muy, muy grande, pueden ser hectáreas 4, 6, 8 hectáreas las que tengamos que abrir”, explicó Luis Fernando Camacho Ortegón, de Investigación en Geociencias Aplicadas, de la Universidad de Coahuila.

El especialista explicó que se requiere de una presa para captar toda el agua que sea extraída de los pozos y así evitar que sea conducida al río Sabinas.; además, recordó que la mina está rodeada por otras seis, así como más de cien pozos artesanales.

“Por eso es el riesgo de abrir un pocito en un área como esa, porque abajo no sabemos en donde te vas a conectar con una mina antigua que nadie sabe quién la explotó, y también las autoridades no tienen un registro un plano tridimensional a profundidad de cómo están todas las galerías, cañones y cruceros de la minería antigua”, detalló Luis Fernando Camacho Ortegón, de Investigación en Geociencias Aplicadas, de la Universidad Autónoma de Coahuila.

 

 

Con información de En Punto./N+.

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