Publicado en Destacado, INTERNACIONAL.

La reclusa Demi Minor denunció que fue víctima de abusos durante y después del traslado

Una mujer transgénero fue trasladada de una prisión para mujeres en Nueva Jersey a otra para hombres luego de tener relaciones sexuales con dos compañeras de celda, acciones que derivaron en el embarazo de ambas. La prisionera denunció los abusos de los que ha sido víctima a raíz de esta situación.

Demi Minor es una mujer transgénero de 27 años de edad que ha estado cumpliendo una condena de 30 años en prisión luego de ser hallada culpable por el homicidio involuntario de su padre adoptivo cuando tenía 16 años de edad.

Minor comenzó su transición en 2020 y fue trasladada del sistema penitenciario masculino donde cumplía su sentencia al Centro Correccional para Mujeres ‘Edna Mahan’. Esta es la única cárcel para mujeres en el estado de Nuevo Jersey, donde ahora hay alrededor de 800 reclusas, de las cuales 27 son mujeres transgénero.

La posibilidad de ser transferido a una cárcel según la identidad de género del reo fue posible apenas hace un año en el estado de Nuevo Jersey, en virtud de la demanda que la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) interpuso a nombre de Sonia Doe, una mujer trans que había pasado 18 años en una prisión para hombres.

En abril de 2022, trascendió en medios estadounidenses que dos reclusas en ‘Edna Mahan’ estaban embarazadas. Esta semana, un reporte identificó a Minor como la presunta responsable a raíz de una “relación sexual consensuada con otra persona encarcelada”. Este motivo justificó su traslado en junio al Centro de Correcciones Juvenil ‘Garden State’, una prisión varonil para adultos jóvenes.

A través de varias publicaciones en su blog, Minor ha descrito los abusos a los que ha sido sometida como consecuencia de esta transferencia, tanto por sus nuevos compañeros en prisión como por los mismos custodios:

“Este es el infierno por el que NJDOC [Departamento de Correcciones de Nueva Jersey] quiere hacerme pasar, este es mi castigo por lo que ocurrió hace más de dos meses, han violado mi derecho a sentirme segura y libre de acoso sexual, al ponerme en una de las instalaciones correccionales juveniles más violentas”.

Minor denunció que fue desalojada por la fuerza de la prisión para mujeres y fue golpeada en numerosas ocasiones por policías que la identificaban como hombre. Indicó que fue puesta bajo vigilancia luego de que intentara quitarse la vida durante el traslado.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.