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El servicio de bomberos griego aclaró que los expertos no hallaron sustancias tóxicas en la zona, lo que permitió acelerar la recuperación de los ocho cuerpos

Los equipos de rescate griegos lograron recuperar los cuerpos de los ocho tripulantes del avión Antonov ucraniano que cargaba 11,5 toneladas de munición y se estrelló el sábado por la noche en el noreste de Grecia, cerca de la ciudad de Kavala, informó Protección Civil.

Los artificieros están centrados en retirar los restos del material militar que quedó desperdigado en los alrededores del lugar del siniestro, y que según informó el domingo el ministro de Defensa serbio, Nebojsa Stefanovic, era munición de entrenamiento para morteros que iba a ser exportada por una empresa de Serbia a Bangladesh.

A pesar de que Serbia ha facilitado una lista detallada de esta munición, el ministro griego de Asuntos Exteriores, Nikos Dendias, ha dado orden al embajador en Belgrado de pedir más detalles.

Fuentes diplomáticas helenas señalaron que Atenas quiere saber por qué Belgrado no informó inmediatamente sobre la naturaleza y destino del cargamento.

Esto hubiera sido de especial relevancia a la hora de decidir qué efectivos había que desplegar a la zona, pues las imágenes de los drones mostraron una sustancia blanca desconocida que obligó a enviar especialistas en materiales químicos y biológicos al lugar del accidente.

Tras el accidente, ocurrido cerca de las once de la noche hora local (alrededor de las 20.00 GMT) hubo asimismo confusión sobre el destino del avión, pues al comienzo se pensó que iba hacia Amán cuando en realidad solo iba a repostar allí, algo que aclaró el Gobierno jordano antes que el serbio.

Finalmente, el servicio de bomberos griego aclaró el domingo por la tarde que los expertos no hallaron sustancias tóxicas en la zona, lo que permitió acelerar la recuperación de los ocho cuerpos.

Sobre la sustancia blanca, los expertos del Ejército y la Policía barajan varias posibilidades: una que fuera yeso, pues los proyectiles de mortero lo contienen; otra que fuera fósforo no incendiario que contiene la munición de entrenamiento y que cuando se dispersa, se parece al yeso, y finalmente que sean restos de los anillos propulsores de plástico de los morteros que, cuando se rompen, liberan un polvo blanco denso.

Entretanto, se ha esclarecido también la trayectoria que tomó el piloto en la última media hora antes de estrellarse, y según comunicó hoy Aviación Civil helena, el Antonov 12 entró en el espacio aéreo griego a las 22.09 hora local (19.09 GMT) y 28 minutos después informó al centro de control que debido a un problema regresaría al aeropuerto de salida, que era Nis en Serbia.

Sin embargo, a las 22.42 hora local informó a los controladores durante su aproximación a Tesalónica que tenía un incendio en el cuarto motor.

Tres minutos después el piloto habló con la torre de control de Kavala (noreste de Grecia) y anunció que efectuaría un aterrizaje de emergencia, tras lo cual se le otorgó un permiso para el aeropuerto de esa ciudad. A las 22.47 hora local (19.47 GMT) la aeronave se perdió de los radares. 

 

 

Con información de EFE

KAH

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