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En un video, Julio López, uno de los migrantes fallecidos en el tráiler abandonado en las inmediaciones de San Antonio, Texas, mostró la casa de seguridad donde lo llevaron polleros a Estados Unidos.

Uno de los 26 migrantes mexicanos que murieron en el tráiler en San Antonio, Texas, mandó a su familia, días antes, un video del lugar en Laredo donde los concentraron. La familia también grabó una conversación con el pollero al que habían contratado para llevarlo.

En un video, Julio López, uno de los migrantes fallecidos en el tráiler abandonado en las inmediaciones de San Antonio, mostraba la casa de seguridad donde lo llevaron polleros a Estados Unidos.

“Este es un rancho, un rancho triste, solo y abandonado, es una carretera, donde uno puede ir a cazar, donde llegan los venados, ahí es la salida”, dijo Julio a través de un video.

Las imágenes las grabó Julio López López, migrante originario de la Trinitaria, Chiapas a mediados de junio; son de la casa de seguridad ubicada en Laredo, Texas, en donde lo tuvieron una semana tras haber cruzado la frontera, a través de Río Bravo, después polleros lo trasladaron a otro sitio para abordar el tráiler que apareció abandonado con él y otros 52 migrantes muertos, el pasado 27 de junio a orillas de San Antonio.

“Estuvo como ocho días en ese rancho, cuando ya después me dijo que fue el día 21 cuando me dijo: gorda, ya vinieron los que me van a pasar, nos va a venir a traer una camioneta porque dice que vamos a pasar como trabajadores de los señores que van a venir, solo que me van a quitar el teléfono, porque dice que en el teléfono me pueden rastrear”, indicó Adriana Guadalupe González Hernández, esposa de migrante fallecido.

La familia de Julio, que vive en Estados Unidos, contactó a un pollero llamado Luis “El Blanquito”, quien primero cruzó a Julio por Piedras Negras, pero fue detenido y deportado; después, cruzó por Nuevo Laredo y fue llevado al  rancho de seguridad donde se encontró con Miriam Elizabeth Ramírez García, otra migrante originaria de la Trinitaria, que también murió en la caja del tráiler.

“Se lo llevaron a base de mentiras, dijeron que el viaje que iba a hacer era un viaje VIP, pero no creyendo que iba dentro de ese tráiler”, comentó Adriana Guadalupe González Hernández, esposa del migrante fallecido.

Al enterarse de la muerte de los 53 migrantes, la familia de Julio se comunicó con el pollero para pedirle información sobre su paradero. Esto fue lo que el hombre apodado “El Blanquito”, les respondió:

“Para que se calme, en los heridos y fallecidos no hay ninguno de Chiapas, hay de Tabasco, Querétaro, DF, Oaxaca, pero no hay chiapanecos; ok usted tranquila; ahorita está bloqueada la frontera, no se puede mover nada, no se puede mover ni teléfono lo están usando porque, porque lo mismo que hay radar ahorita, porque andan buscando a los traficantes de la tragedia, a los responsables, andan perrando las llamadas, no te preocupes, tu esposo está bien, con la muchacha, si quiere, no ha visto las noticias usted”.

Apenas este miércoles las familias de Julio López López y Miriam Elizabeth Ramírez García acudieron a las oficinas de la Secretaría de Relaciones Exteriores, en Tuxtla Gutiérrez a reconocer sus cuerpos a través de fotografías.

“Ya no era el mismo, haga de cuenta que todo deshidratado, así dijeron que si era él por todas las cosas y un tatuaje que llevaba en el lado izquierdo donde decía Tadeo, dijeron iban a hacer todo lo posible para que viniera el cuerpo para acá pero no tenemos fecha”, señaló Julia Hernández, suegra de migrante fallecido.

Julio López tenía 32 años de edad y vivía en la colonia Benito Juárez, municipio de la Concordia, con su esposa y tres pequeños hijos, uno de ellos con trastorno de espectro autista.

“Aquí es una colonia que no hay progreso, trabajaba en un aserradero, sus semanas eran 800 pesos. El niño tenía tratamiento mi hijito que le sale en 600 el jarabe, 300 unas pastillas. Haga de cuenta que una consulta tenía que tener él casi cuatro mil pesos y aquí de dónde”, comentó Julia Hernández Morales, suegra de migrante fallecido, en la Concordia, Chiapas.

“Ellos ya deben demasiado, por eso él se desesperó y se fue, la desesperación lo llevó a mi hijito para otro lado”, apuntó María de Jesús, familiar de migrante fallecido.

La esposa e hijos de Julio López viven en casa de su suegra; su único patrimonio era un pequeño terreno, que vendió en 25 mil pesos para pagar su pasaje rumbo a Monterrey, Nuevo León, a donde partió el pasado 8 de junio, siguiendo a su mamá y tres hermanos que trabajan en Estados Unidos.

“Su mamá le dijo que se fuera para allá, había pagado un buen dinero para que él pasara, no se arriesgara mucho. Le cobraron una buena cantidad, 250 mil pesos y aquí él ocupó otro poquito de dinero, tuvo que vender un su pedacito de tierra”, señaló Julia Hernández Morales, suegra de Julio López, migrante fallecido.

“Quiero pedirle al licenciado Andrés Manuel López Obrador que ayude a esta familia, si ellos se fueron, es por algo que no tienen posibilidades de cómo vivir”, dijo María de Jesús, familiar de migrante fallecido.

Con información de Fátima Monterrosa y Argenis Esquipulas.

LLH

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