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Un sismo lento como el que ocurre en el mar a la altura de Guerrero está legos de poder predecir un terremoto de gran magnitud, señaló el investigador del departamento de Sismología del Instituto de Geofísica de la UNAM, Víctor Cruz Atienza.

«Estamos lejos de lograr el gran objetivo de predecir terremotos, poder decir, cuándo, donde y de qué tamaño será el siguiente sismo, eso no es posioble todavía, estamos lejos, pero entender estos procesos, nos conducen, nos acerca a la posibilidad tal vez, algún día predecirlos».

Por otro lado, aunque muchos sismos lentos preceden un sismo significativo como los últimos sismos de subducción ocurridos en México entre 2018 y 2021, sin embargo precisó que un sismo lento no es condicionante de un terremoto.

«Han ocurrido muchos, la mayoría de los sismos lentos ocurridos en nuestro país no provocan un sismo, sin embargo es noitable que los últimos sismos significativos de subducción en México fueron precedidos por un sismo lento, pareciera ue los sismo lentos son una condición necesaria más no suficiente para que ocurra un sismo potencialmente peligroso».

Dijo que los sismos lentos son frecuentes en la tierra, los que preceden a algún sismo fuerte, pero lo poco común ha sido detectar un sismo lento en el fondo del mar.

Cabe decir que Víctor Cruz Atienza recientemente dio a conocer que junto con otros expertos descubrió un sismo lento en las costas de Guerrero, lo que abre una ventana para “anticipar” los terremotos de gran magnitud, pero aún están lejos de lograrlo.

Un grupo de científicos encontró una relación entre lo que se conoce como deslizamientos lentos y “grandes” terremotos, lo cual sería una clave para detectar si una zona se expone a un sismo de gran magnitud y prepararse para el evento de manera más efectiva y lograr la salvaguarda de la gente.

Los científicos esperan confirmar con los datos recogidos en el fondo oceánico que en los primeros meses de este año se está produciendo un sismo lento bajo el mar frente a las costas de Guerrero, fenómeno que no se había registrado en la historia de México.

La expedición mexicano japonesa de la Universidad Autónoma Nacional de México (UNAM) y de la Universidad de Kyoto concluyó su misión al atracar el buque El Puma en el puerto de Mazatlán (Sinaloa, en el Pacífico mexicano).

El responsable del equipo mexicano, el doctor Víctor Manuel Cruz Atienza de la UNAM, explicó que lo que sigue es conseguir más recursos financieros y equipo para continuar la investigación, de modo que se puedan obtener datos que permitan generar atlas de riesgos, mapas de peligro, así como medidas para la prevención de desastres y lograr la salvaguarda de la gente con acciones para la protección civil.

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