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El principal objetivo de contar con un teléfono celular es mantenerse en comunicación con sus familiares y para grabar y subir a redes sociales escenas que los migrantes consideran importantes.

Mantener los teléfonos celulares con suficiente batería y saldo, ha sido un reto para los migrantes que han viajado con la caravana desde que inició su recorrido en Tapachula, Chiapas.

El principal objetivo de contar con un teléfono celular es mantenerse en comunicación con sus familiares.

“Ellos se preocupan desde que uno sale de allá, ellos se angustian, cada vez que yo tengo chance de hablarle hasta lloran porque saben que es difícil”, dijo Zulema, migrante de Honduras.

El teléfono también ha sido importante para grabar y subir a redes sociales escenas que los migrantes consideran importantes.

“Grabar evidencias como cuando nos agreden y todo, tenemos que estar algo, algo que nos respalde”, refirió Brian Emilio, migrante de Honduras.

Y también utilizan el celular para pasar el tiempo.

“Para divertirnos, en momentos que estamos estresados porque ha sido muy dura esta caminata”, señaló José García, migrante de Honduras.

Conseguir recursos para que los teléfonos tengan saldo es otro reto.

“A veces charolea mi esposo o yo para poder conseguir una tarjeta, no es fácil porque a uno le da pena”, detalló Zulema, migrante de Honduras:

“A veces no tengo saldo, pero el compañero me da para llamar a mi familia y así”, agregó Luis Colmenares, Migrante de Venezuela.

Cuando llegaron a pernoctar a la Ciudad de México en la Casa del Peregrino el pasado domingo, lo primero que hicieron fue tomar la electricidad de una luminaria del patio para cargar la batería de sus teléfonos celulares. 

Y así lo han hecho en cada lugar al que han llegado.

“Se busca la ubicación de donde está la electricidad y cualquier electricista te lo pone y entonces ahí conectamos todos”, enfatizó Luis Colmenares, Migrante de Venezuela.

Este martes fueron instalados en el patio de la Casa del Peregrino varios centros de carga para que los migrantes puedan cargar la batería de sus teléfonos, a cualquier hora y el tiempo que consideren necesario.

“Ayer estábamos sufriendo, la neta, de hecho hasta ahora nos hacen algo así, es muy chingón”, comentó Brian Emilio, migrante de Honduras.

Luis hizo una videollamada con su hija y se dio tiempo de para hacer partícipe a un viejo amigo.

 

 

Con información de Carlos Guerrero

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