Publicado en Destacado, socieda-espectaculos.

En cuanto se dio a conocer la noticia del gran Vicente Fernández, la gente salió de sus casas para verlo, llorarlo y despedirlo.

Apenas se supo la noticia de la muerte del gran Vicente Fernández y la gente buscó donde verlo para despedirlo.

La gente esperó que la carroza fúnebre saliera de la funeraria para ser trasladado al rancho “Los Tres Potrillos”, para salir a las calles por donde el cortejo fúnebre siguió su recorrido.

La gente salió de sus casas para despedirlo.

Ya en el rancho “Los Tres Potrillos”, la gente estaba reunida desde muy temprano, en espera de ver el ingreso de la carroza.

“Hoy hasta grite y llore . Le traje unas florecitas. Para usted que era Vicente Fernandez, un querido pues sí, me de mucha tristeza haberlo perdido, se siente como de familia, así es”, dijo una seguidora de Vicente Fernández.

Aníbal, puso la imagen de la virgen de Guadalupe en el toldo de su automóvil, una bocina en el cofre y se puso a cantar, mientras esperaba la llegada de la carroza.

“A cantarle, a darle el último adiós de los gallos, cuatro gallos más grandes, ya se nos fue el último gallo y que nos representaba aquí en Jalisco que Dios, mi virgencita ya lo tiene allá arriba era muy fan de la virgencita de Guadalupe y se lo llevó el día de su santo;  le cantaba cuantas veces las mañanitas y hoy se lo lleva. Hoy se lo lleva pues lástima, lástima ya no tenemos más que sus recuerdos y todo lo que nos dejó, todas sus canciones, todo, todo, un legado muy grande que nadie, nadie, primeramente Dios no sé si alguien vaya a abarcar su legado, pero es el último ya Jorge Negrete, Pedro Infante, Javier Solís y Vicente Fernandez cuatro gallos, adiós. Quizás no los dejen entrar, pero desde aquí le cantamos, desde aquí, desde aquí él me está viendo que vine y sabe que pues yo lo quiero mucho”, apuntó Anibal, seguidor.

Gente de Guadalajara y de otros municipios estuvieron cantando, en la entrada de la Arena VFG del rancho Los Tres Potrillos.

Una madre y su hijo recordaron una visita que hicieron.

“Así es por eso le digo me siento tan afortunado y me tocó estar con mi mamá, así es tuvimos la dicha de estar ahí compartiendo su mesa, nos invitó a comer, fue algo hermoso. Es algo inolvidable, o sea que en las visitas te decían puede pasar y les cantaba, cómo era. Una anécdota fue que me pregunto si nos gustaban los nopales yo pensé que él nos iba a mandar traer nopales y lo más bonito es de que su plato de él, de su mismo plato nos ofreció un platito de nopales imagínate que el señorón que era y la fortuna que tuvimos, la humildad que tenía la verdad no tengo palabras y pues hasta el cielo Vicente. La gente se formaba y luego les daban permiso de entrar al rancho y les cantaba y daba un recorrido por el rancho, sí así era”.

Esperaron por varias horas.

Desde la carretera Chapala, los automovilistas a su paso usaban el claxon para unirse.

“Ya teníamos la intención de venir desde temprano porque, aunque no abrieran las puertas íbamos a venir; mucha gente decía si no nos dejan entrar pues estamos afuera cantando. Claro que sí para rendirle homenaje a nuestro cantante favorito. Cantante que puso en alto Guadalajara. Claro que sí como siempre sigue siendo el rey, sigue siendo el rey. Vengo con mi sobrina y mis hijas”, compartió una seguidora.

“Claro que sí era una persona muy grande y la va a seguir siendo con nosotros aun que se haya ido aquí va a estar con nosotros siempre”, añadió un seguidor.

“Viva Chente, aquí va a estar en mi corazón, viva Chente”, exclamó un niño.

“Aquí estamos con el ídolo de México porque no habrá otro como él y siempre lo recodaremos con mucho cariño”, dijo una señora.

“Sigue siendo el rey. Sigue siendo el rey, el último rey de Latinoamérica, no sólo de México, el último ídolo se nos fue. Llegamos desde las 6 de la mañana despidiendo a un grande, puro Chente”, apuntó un seguidor.

“Claro que sí, fue un gran amigo de todo el pueblo, yo lo conocí yo era muy chiquillo cuando yo lo conocí hay en Huentitán, yo vendía paletas gelatinas y él andaba arreando vacas y becerros de todo, pero ya era don Chente ya estaba visto que un día iba a hacer lo que hasta hoy dejó de ser un gran amigo para todo el pueblo, un gran artista mundialmente por toda la Nación mexicana y fuera de ella”, recordó un seguidor.

Cuando la carroza se acercaba al rancho, había cientos de personas esperándolo.

El ingreso fue controlado.

El centro de espectáculos, con capacidad de 18 mil personas, fue el lugar en donde se realizó el homenaje.

Uno de los momentos más emotivos fue cuando “Cuquita”, la esposa de Vicente Fernandez se encontraba ante el féretro, justo en el momento en que Alejandro Fernandez la abrazo y le dedicó una canción.

Y la multitud cantó.

Se formó con vallas un corredor por donde pasaron miles de personas para despedirlo.

Había tanta gente que quería despedirlo, que hasta la madrugada de el día de hoy siguió pasando la gente.

 

 

Con información de Guadalupe Madrigal.

LLH

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *