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El lanzamiento del satélite fue a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX, La NASA busca explorar los misterios más profundos del universo.

El lanzamiento del satélite se realizó desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida. Su misión Explorador de Polarimetría de Rayos X de Imágenes (Imaging X-ray Polarimetry Explorer), o IXPE, es para medir los rayos X liberados por los agujeros negros y las estrellas de neutrones.

IPEX explorará algunos de los objetos más extremos y misteriosos del universo, incluidos los agujeros negros y los púlsares, y los rayos X que emiten, según la NASA.

IPEX es un observatorio espacial que lleva tres telescopios espaciales de última generación con detectores especiales sensibles a la polarización.

La nave, que es el esfuerzo de colaboración de la NASA y la Agencia Espacial Italiana, lleva tres telescopios.

Aunque la misión IXPE no es tan grande como el observatorio de rayos X Chandra de la NASA , es el primer observatorio espacial de este tipo.

Investigación de fuentes cósmicas de rayos X

El satélite podrá observar un aspecto de las fuentes de rayos cósmicos que a menudo se pasa por alto llamado polarización.

“El lanzamiento de IXPE supone un paso audaz y único para la astronomía de rayos X”, afirma Martin Weisskopf, investigador principal de IXPE, en un comunicado. “IXPE nos dirá más sobre la naturaleza precisa de las fuentes cósmicas de rayos X de lo que podemos aprender estudiando solo su brillo y su espectro de color”.

Los rayos X son una longitud de onda de luz muy energética que nace de los extremos. En el espacio, esto incluye potentes campos magnéticos, colisiones entre objetos, explosiones, temperaturas abrasadoras y rotaciones rápidas.

Telescopios de rayos X en el espacio

Esta luz lleva prácticamente codificada la firma de lo que la ha creado, pero la atmósfera terrestre impide que los rayos X lleguen al suelo. Por eso los científicos recurren a los telescopios de rayos X en el espacio.

La luz polarizada también lleva el sello único de su fuente y de lo que atravesó en el camino. Mientras que las ondas de luz pueden vibrar en cualquier dirección, la luz polarizada solo vibra en una dirección.

El uso del IXPE para estudiar la polarización de los rayos X cósmicos podría ayudar a los científicos a comprender mejor los restos de las estrellas que han explotado, como los agujeros negros y las estrellas de neutrones, sus entornos y cómo producen los rayos X.

Los ojos del satélite sobre el universo incluyen detectores de polarización sensibles, fabricados en Italia. Los telescopios observarán los rayos X y los introducirán en los detectores, que pueden captar imágenes de los rayos X y medir su polarización.

Los agujeros negros

Los agujeros negros son los restos fríos de antiguas estrellas, tan densas que ninguna partícula material, ni siquiera la luz, es capaz de escapar a su poderosa fuerza gravitatoria.

Mientras muchas estrellas acaban convertidas en enanas blancas o estrellas de neutrones, los agujeros negros representan la última fase en la evolución de enormes estrellas que fueron al menos de 10 a 15 veces más grandes que nuestro sol.

Cuando las estrellas gigantes alcanzan el estadio final de sus vidas estallan en cataclismos conocidos como supernovas. Tal explosión dispersa la mayor parte de la estrella al vacío espacial pero quedan una gran cantidad de restos, fríos, en los que no se produce la fusión.

En estrellas jóvenes, la fusión nuclear crea energía y una presión exterior constante que se encuentra en equilibrio con la fuerza de gravedad interior que produce la propia masa de la estrella.

Sin embargo, en los restos inertes de una supernova no hay una fuerza que se resista a la gravedad, por lo que la estrella empieza a replegarse sobre sí misma.

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