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Luego de jurar no beber, los fieles recordaron el accidente de este fin de semana donde un conductor ebrio atropelló a 12 peregrinos y afirman que están a muy buen tiempo de evitar un incidente similar

En medio de todos los muchos favores que se le piden a la Virgen de Guadalupe en esta época del año, hay personas que específicamente se comprometen a dejar de beber, son los llamados “Jurados”.

Alfonso hizo un recorrido de dos horas desde Atlacomulco en el Estado de México hasta la Basílica de Guadalupe. Se dedica a la albañilería y a sus 58 años de edad, acudió a la Capilla de los Juramentos, a un costado de la iglesia Mayor, donde le prometió a la Virgen dejar de tomar. 

“Vine especialmente a esto, a visitar a la virgen y a pedir perdón por muchos errores cometidos, juré por un año, para vivir bien con la familia y dejar las bebidas embriagantes, para estar en paz con toda la familia porque tengo hijos, y me he dado cuenta que es un mal ejemplo para ellos y yo solito decidí venir”, dijo Alfonso.

La capilla, que permaneció cerrada durante la pandemia, ahora está abierta todos los días de la semana, de 9 de la mañana a 6 de la tarde, guardando estrictas medidas sanitarias.

Así como este 12 de diciembre millones visitan a la Virgen de Guadalupe en su día, muchos pasan a la Capilla de los Juramentos para pedir perdón por lo que consideran, malos actos, como José Antonio, quien prometió dejar el alcohol un año.

“Para mi hacerlo aquí en la Basílica, que es el mero lugar de la virgencita, me da mucho más, cómo te diré, confianza y estar bien en todos los aspectos ¿Y le da la seguridad de que lo va a cumplir? ¡Exactamente!”, refirió José Antonio.

Luego de jurar no beber, los fieles recordaron el accidente de este fin de semana donde un conductor ebrio atropelló a 12 peregrinos.

“Me enteré qué atropellaron en Calzada de Tlalpan a unos peregrinos, estoy muy a tiempo, no quiero provocar un accidente y estar en la cama sin poder moverme”., insistió Alfonso.

“Me pongo en su lugar. Yo también he estado igual, en la misma situación, también en accidentes. Tengo mi mano lesionada por el alcoholismo. ¡Híjole!, gracias a Dios yo no me llevé vidas, pero he hecho daño a muchas personas”, señaló Eligio.

Luego de jurar en la capilla, se les da a los fieles una estampita que es el comprobante del compromiso que hicieron ante la virgen, pero, sobre todo, ante ellos mismos.

El trámite no tiene costo y son los fieles quienes voluntariamente dejan algo de limosna.

Según la Basílica de Guadalupe, el 90% de las personas que juran son hombres y el 10 por ciento mujeres.

Eligio vino acompañado de su esposa Evelin para prometer dejar el alcohol.

Ambos aseguraron que este juramento ante la Virgen se convierte en una oportunidad para recomenzar y salvar su matrimonio.

“Estoy ahorita muy contento porque viene ella conmigo, y es un reto para los dos porque es un juramento mutuo que nos hicimos entre ella y yo, y ojalá, primeramente Dios, lo lleve yo al cabo ¿Ya le hizo el juramento a la virgen? ¡Ya! Ya está hecho. ¿Qué le dice a su esposa que está aquí enfrente? Que la amo, que es el amor de mi vida y que por ella, lo que necesite está muy perfecto. ¿Señora que le responde? Que sabe que lo amo y que va a tener mi apoyo. Que voy a estar para él y que ha visto y espero que Dios nos preste vida para seguirlo haciendo”, concluyó Eligio.

 

Con información de Santos Briz

KAH

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