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Se encontraron decenas de copias de recetas médicas para mujeres, menores de edad y recién nacidos que recibieron atención en el Hospital Materno Infantil de Tijuana; sus expedientes clínicos se usaron para sustraer cajas de fentanilo y morfina durante 2019.

En Baja California, en el Hospital Materno Infantil de la ciudad de Tijuana, al menos desde 2019 se estuvieron emitiendo recetas de fentanilo y morfina a pacientes mujeres, menores de edad y recién nacidos, sin que ellos estuvieran enterados; un tráfico desde el interior del hospital.

El 13 de junio de 2019, María Fernanda, de 20 años de edad, parió una niña, en el Hospital Materno Infantil de Tijuana y estuvo dos días hospitalizada. En los registros del hospital se le expidió una receta para psicotrópicos de la Secretaría de Salud, que indica que le proporcionaron cinco cajas de fentanilo, con seis ampolletas cada una, para suministrarse cada 24 horas, durante 30 días; ella ignoraba esa situación.

“Yo me alivié en el Materno pero no me dieron ningún medicamento así y eso ¿qué viene siendo o qué?, porque yo no sé la verdad”, comentó María Fernanda, paciente del Hospital Materno Infantil de Tijuana.

La hoja de alta hospitalaria de María Fernanda indica que únicamente le recetaron analgésicos vía oral por tres días y ampicilina por siete días y no menciona la aplicación de fentanilo.

Sustrajeron cajas

En Punto obtuvo decenas de copias de recetas médicas para mujeres, menores de edad y recién nacidos que recibieron atención en el Hospital Materno Infantil de Tijuana; sus expedientes clínicos se usaron para sustraer cajas de fentanilo y morfina durante 2019 en el gobierno del panista Francisco Vega. Todos los pacientes registran domicilios difíciles de ubicar en colonias irregulares y populares de Tijuana.

“Eran prescritos estos medicamentos en el hospital y los pacientes aparentemente se iban a su domicilio utilizando medicamentos que no son para aplicación domiciliaria como el fentanilo o como la morfina”, expuso Adrián Medina Amarillas, secretario de Salud de Baja California.

En noviembre de 2019, cuando entró el gobierno de Jaime Bonilla, en el Hospital Materno Infantil que depende de la Unidad de Especialidades Médicas de Baja California (UNEME), continuaron con las mismas prácticas.

También sustrajeron cajas con medicamentos controlados, que contienen estupefacientes, narcóticos y opioides intravenosos que se maneja exclusivamente en quirófanos, terapia intensiva y urgencias todos los pacientes tienen la misma prescripción sin importar edad, peso o diagnóstico.

“Una serie de recetas donde se prescribían medicamentos, no fentanilo, pero semejantes al efecto, como es el midazolam, que también es un medicamento utilizado frecuentemente a la hora de dar anestesia, porque es un sedante potente, sobre todo utilizado mayormente en el hospital por vía endovenosa; había prescripción de midazolam en cantidades similares a como se había visto en las recetas cuando se prescribió el fentanilo”, explicó Adrián Medina Amarillas, secretario de Salud de Baja California.

De febrero a junio de 2020, el entonces el director de Servicio de Anestesia del Hospital Materno Infantil, Alfonso Romo Zúñiga, utilizó recetas personales, de la clínica privada donde es director, sin sello de Cofepris, para justificar la salida de medicamentos controlados de la farmacia intrahospitalaria del sector Salud.

“¿Por qué usó mis recetas? porque yo era el encargado de anestesia, entonces los pacientes necesitan servicio y el encargado de la farmacia me pidió que, si podía utilizar las recetas que ya tenían con folio y todo, entonces le llevé un bloque, está autorizado, se enteró el director y se usaron las recetas”, dijo Alfonso Romo Zúñiga, exdirector de anestesiólogos del Hospital Materno Infantil de Tijuana.

Las recetas del 2019 y 2020, de diversas instancias médicas fueron expedidas en serie, tienen la misma caligrafía y el sello de la farmacia del hospital que estaba a cargo del químico farmacobiólogo, Iván Velasco.

Alfonso Romo Zúñiga confirmó que él las firmó.

“Claro, y las llené en presencia del responsable de la farmacia”, sostuvo.

Al ser cuestionado sobre si era su misma letra en todas, respondió:

“No, las llenaba con el responsable de la farmacia, el que llenaba la receta junto conmigo era el responsable de la farmacia”.

Algunas de las recetas que se usaron para sustraer los medicamentos no se encuentran registradas en el libro de control oficial. Las entradas y salidas de medicamentos presentan inconsistencias, así lo señala la auditoría que se realizó al hospital y que sirvió para que la administradora general de la UNEME, Yvonne Berenice Caram, interpusiera una denuncia de hechos ante la Procuraduría de Justicia del Estado, en julio del 2020.

La nueva administración estatal, a cargo de la morenista Marina del Pilar Ávila, que llegó hace 15 días, esto fue lo que encontró.

“Estábamos en transición, fuimos a la Fiscalía y nos dicen, no, pues sí recibió, pero no se siguió el proceso en este juicio. Entonces hablo yo con las autoridades del hospital, les digo ¿qué pasó, dónde quedó el juicio?, ¿no?, alguien dio la orden que se detuviera, entonces dije, bueno, tenemos que ir más allá”, apuntó Adrián Medina Amarillas, secretario de Salud de Baja California.

Días antes de que concluyera el gobierno de Jaime Bonilla, el presidente López Obrador así se expresó:

“Llegó a tanto la corrupción de que también, no en todos, desde luego no puedo generalizar, pero había hospitales donde ahí se compraban los medicamentos y ahí se hacían la transa en los hospitales y en los almacenes y entraba la medicina por una puerta y salía por la otra para venderse en el mercado negro”, dijo el presidente López Obrador.

 

 

Con información de Fátima Monterrosa y Julián López.

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