Publicado en Destacado, NACIONAL.

CIUDAD DE MÉXICO (proceso).- La casta de empresarios que se enriqueció gracias a los contratos multimillonarios de Pemex en los sexenios de Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto han canalizado parte de sus fortunas en paraísos fiscales y jurisdicciones secretas.

En la última década y media, los dueños y socios de las empresas Oceanografía, Blue Marine, Oro Negro, Grupo R y sociedades aliadas con la constructora brasileña Odebrecht –todas grandes contratistas de Pemex y envueltas en escándalos de corrupción– crearon estructuras offshore para comprar yates, propiedades en Estados Unidos o abrir cuentas bancarias fuera de México.

Sus nombres y estructuras fueron detectados por Proceso y otros 149 medios de 117 países en los cerca de 12 millones de documentos internos de 14 firmas especializadas en estructuras offshore, analizados durante un año en el marco de la investigación Pandora Papers –o Papeles de Pandora–, que fue coordinada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ).

El propio Emilio Lozoya Austin, quien dirigió Pemex durante los primeros tres años del sexenio de Peña Nieto, fue un cliente destacado de paraísos fiscales, pues utilizó sociedades de papel en las Islas Vírgenes Británicas (BVI) para cobrar sobornos Odebrecht y de Altos Hornos de México (AHMSA). De hecho, su pasaporte apareció en los Panama Papers –otra investigación internacional que coordinó el ICIJ–, cuando trató de abrir una sociedad de papel en BVI, de la mano con Kalliopi Paky Houriet, una de las primeras clientas del despacho panameño Mossack Fonseca (Proceso 2129).

Uno de sus asesores en materia ambiental en Pemex, Daniel Zapata De Vengoechea, ha sido beneficiario –junto con sus hermanos– de fideicomisos incorporados por sus padres en 1995 y 2011 en Nueva Zelanda, llamados October Trust, Percy Trust y Taniaz Trust, que controlaban acciones de sociedades de BVI, las cuales a su vez operaban cuentas bancarias en Suiza.

Entre los clientes de la industria offshore figura también Paul Karam Kassab, quien además de ser amigo de Lozoya es, junto con sus hermanos William y Jesús Gabriel, dueño del gigante gasolinero Grupo Hidrosina.

En febrero de 2020, los dueños de Hidrosina fueron sujetos de órdenes de aprehensión por presuntas acciones de defraudación fiscal, y su empresa fue señalada por vender gasolina presuntamente sustraída de manera ilegal. En 2007, Paul Karam Kassab benefició de una condonación de impuestos de 133 millones de pesos, y en 2014 registró en BVI la sociedad Florencia Paraiso Corp.

Oceanografía
De la mano con Guillermo Sahagún y los hermanos Bribiesca Sahagún, hijastros del entonces presidente Vicente Fox Quesada, y de los empresarios Martín Díaz Álvarez –sobrino del exsecretario de Hacienda Francisco Gil Díaz—y de los hermanos Rodríguez Borgio, la empresa Oceanografía se convirtió en una de las mayores contratistas de Pemex durante el sexenio del panista y de su sucesor, Felipe Calderón Hinojosa, pues acumuló contratos por más de 38 mil millones de pesos.

En paralelo, la empresa se hundió en un sinnúmero de escándalos de corrupción y de sobrecostos; aparte, en 2011, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) le otorgó una condonación de impuestos de 7 millones 917 mil pesos, mismo SAT que en 2014 le determinó un crédito fiscal de más de 2 mil millones de pesos y que el Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA) confirmó el pasado miércoles 22 de septiembre.

Amado Yáñez Osuna, polémico socio e hijo del fundador de Oceanografía, enfrenta problemas judiciales desde hace cinco años, acusado de conseguir un crédito de 5 mil 132 millones de pesos de Banamex mediante documentos con firmas apócrifas de Pemex, y por otra parte utilizó 55 millones de pesos de otro crédito destinado a Oceanografía para administrar el club de futbol Gallos Blancos de Querétaro.

Yáñez también fue señalado en los manejos turbios de la financiadora queretana Libertad Servicios Financieros, que según el denunciante Hugo Bustamante era en realidad una gran maquinaria operada por el abogado Juan Ramón Collado Mocelo para lavar dinero de sus clientes –los expresidentes Enrique Peña Nieto y Carlos Salinas de Gortari–, el exgobernador queretano Francisco Domínguez Servien o la propia Oceanografía.

Derivado del tema de defraudación a Citibanamex, Yáñez estuvo en la cárcel entre 2014 y abril de 2017, cuando recobró la libertad mediante el pago de una fianza de 7.5 millones de pesos. En marzo de 2016, mientras seguía en el Reclusorio Sur de la Ciudad de México, Yáñez vendió su sociedad de papel Cavallino di Mare Ltd –que había creado en 2012 en BVI para controlar un yate– al empresario regiomontano Jaime García García.

La operación involucró a dos intermediarios, que durante 8 meses detentaron acciones de la sociedad de BVI: el tapatío Mario Ganón Lugardo y el regiomontano Rodrigo Madero Covarrubias, consejero de la empresa Atracciones y Emociones Vallarta, que opera el Casino Royale de Monterrey, tristemente célebre por el atentado perpetrado en agosto de 2011 por integrantes de los Zetas, quienes incendiaron el recinto con todo y clientes dentro, provocando una masacre de 52 personas.

Por cierto: Raúl Rocha Cantú, dueño del casino, también tuvo una sociedad de papel en BVI, llamada La Brava Shipping Ltd –creada en 2007–, para controlar un yate; en los registros de BVI, aparece que el “antiguo nombre” del director de la sociedad era Amado Omar Yáñez Osuna.

En respuesta a un cuestionario, un representante de Oceanografía indicó que “la corporación Cavallino Di Marte Ltd, constituida en el año 2010 en Virgin British Island, es la figura legal para la adquisición de la embarcación denominada “Cavallino di Mare” con  un costo de adquisición de $1,600,000 euros, adquirida por Oceanografía SA de CV,  empresa legalmente constituida en los Estado Unidos Mexicanos (…)  En todo  momento Oceanografía cumplió con las leyes mexicanas, ya que este tipo de estructuras  financieras son auditadas y supervisadas por las autoridades de México y de los países que  participan en este tipo de esquemas”.

El tío de Yáñez, el empresario petrolero Maclovio Yáñez Mondragón –quien durante el sexenio de Fox fue subdirector de Pemex Exploración y Producción (PEP) en la zona Norte, con sede en Poza Rica, y en 2017 fue sancionado con multas de 54 millones de pesos por la Secretaría de la Función Pública (SFP) por presuntos actos de corrupción–, también tuvo su estructura offshore, en Panamá, donde abrió la fundación Peak Eleven y las sociedades Firstar Inc y Asianta International Group Inc., con cuentas en el Crèdit Andorrà.

Fabián Narváez Tovar, por su parte, es un empresario establecido en Campeche, señalado por evadir impuestos mediante esquemas de outsourcing que ofrece a las empresas contratistas de Pemex, entre ellas Oceanografía, de la que su empresa Grupo Impulsor del Sur (Grimsur) llevaba la nómina. Se trataba entonces de cerca de 4 mil 400 trabajadores.

En 2014, el SAT incorporó a Grimsur en su lista de empresas fantasmas, de las que emiten facturas por operaciones inexistentes; Narváez trató de combatir esta resolución ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que le asestó un revés el 27 de abril de 2017, cuando confirmó la sentencia.

En los Papeles de Pandora, Narvaez aparece vinculado a varias sociedades de BVI, llamadas Black Diamonds Enterprise Corp, PB 1803 Asset Holdings Ltd, CR 702 Holding Assets Ltd y Fasana Corp, creadas como vínculos para comprar bienes inmuebles en Estados Unidos.

Ya en 2016, en la investigación Panama Papers –también coordinada por ICIJ– salieron documentos sobre tres sociedades offshore creadas para el beneficio de Amado Yáñez Osuna, Martín Díaz Álvarez y los hermanos Francisco Javier y Oscar Rodríguez Borgio, todos socios de Oceanografía, así como para el mismo Fabián Narváez Tovar.

En aquella ocasión, los abogados de Yáñez y Díaz dijeron a la reportera Jesusa Cervantes, de Proceso, que las sociedades offshore fueron creadas para adquirir “una lancha de dos motores para salir a pescar”; los Rodríguez Borgio, dueños de la estructura Fairhaven Resources Limited y Linard Consultants Inc –esa última, en sociedad con Martín Díaz Álvarez–,

Narváez también salió en los Panama Papers, ya como dueño de la sociedad de papel Fasana Corp; su contador dijo entonces que “no tiene nada que esconder ni es extraño tener esas empresas”, pues “es común en Estados Unidos cuando se adquiere una propiedad”.

Influyentismo

Además de Oceanografía, Amado Yáñez tenía otros negocios con Pemex: en agosto de 2001, fue uno de los socios fundadores de la empresa Arrendadora Ocean Mexicana, que pertenecía al grupo Blue Marine Technology y se dedicaba, al igual que Oceanografía, a arrendar buques a la petrolera con el presunto apoyo de los hermanos Bribiesca, hijos de la entonces Primera Dama.

Blue Marine había sido fundada en 1998 por Antonio Juan Marcos Issa –quien fuera coordinador de asesores de Rogelio Montemayor Seguy y Raúl Muñoz Leos, directores de Pemex en los sexenios de Ernesto Zedillo y Vicente Fox–, su yerno Juan Reynoso Durand, y su hermano Alfredo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *