Publicado en Destacado, INTERNACIONAL.

En Rusia, un hombre obligó a quien fuera su amigo a cavar su propia tumba, esto después de descubrir que el sujeto había abusado sexualmente de su hija de solo seis años. Esta es la historia.

De acuerdo a información recuperada por el medio británico The Sun, el padre de familia enfureció después de encontrar en el teléfono de su mejor amigo, Oleg Sviridov, un video en el cual se le ve abusando sexualmente de su hija.

Además de dicha reproducción, los padres de familia también descubrieron que el hombre abuso de otras dos niñas del pueblo donde vivían. Una de cinco y otra de ocho años.

En la versión de los hechos de la esposa, ella aseguró que el pasado 25 de agosto regresó a casa después del trabajo y encontró a su pareja y a Oleg peleando. Este último logró escapar.

“Estaba histérico, nunca le había visto así. Tardó mucho tiempo en recobrar el sentido común para explicarme. Sacó el teléfono de Oleg y me mostró el video,

“No puedes imaginar lo que experimenté cuando lo vi […] Me estremecí por completo. No podía creer que fuera nuestra hija la que aparecía en el video”, relató la mujer.

Según el diario citado, el hombre que descubrió el video, su esposa y la madre de otra menor que fue abusada, fueron a enfrentarse a Sviridov al día siguiente y le advirtieron que tenía hasta las ocho de la noche para entregarse a la policía o quitarse la vida, por lo que el pedófilo pidió primero hablar con su madre.

El padre habría dicho a sus amigos que obligó a Oleg a cavar su propia tumba, pero solo para asustarlo, y a la policía le aseguró que el sujeto lo atacó y que en el forcejeo cayó sobre un cuchillo.

Por su parte, la esposa mencionó que Sviridov intentó apuñalar al hombre, mismo que se defendió sobre una pala. “Se dio cuenta que no tenía nada por qué vivir” y se clavó el cuchillo en el pecho, dijo la mujer.

Tras la muerte de Oleg, y enterrarlo en la tumba que él habría cavado, el hombre llevó el celular con las pruebas a la policía. En primera instancia no reveló que Sviridov estaba muerto, sino hasta semanas después, cuando habló de la pelea con el cuchillo y la tumba.

El padre de familia fue detenido como sospechoso de asesinato, pero los habitantes del pueblo donde vivían se reunieron para firmar una petición como apoyo, asegurando que había salvado a los niños de la localidad de un agresor sexual.

Además hicieron una campaña de recaudación de fondos para pagarle a un abogado.

The Sun reporta que finalmente el hombre, de forma inusual, no se le impuso prisión preventiva y está en arresto domiciliario esperando que se desarrollen las investigaciones por el posible asesinato que, de comprobarse, podría hacerle pasar hasta 15 años en la cárcel.

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