Publicado en Destacado, NACIONAL.

La vaquita marina comparte su hábitat frente al poblado de San Felipe en Baja California, México

La vaquita marina está a punto de extinguirse. El grito más reciente de auxilio provino desde Hollywood, el actor Leonardo DiCaprio publicó en Twitter.

“La vaquita marina es el mamífero marino más amenazado del mundo” y que se “ha levantado la prohibición de pescar en su hábitat, asegurando efectivamente que las 10 vaquitas marinas restantes morirán en las redes de enmalle”, escribió el actor.

Esto, según él, obedece a la decisión publicada en el Diario Oficial de la Federación del 9 de julio, que regula actividades de pesca en zonas marinas mexicanas en el norte del Golfo de California, donde habita la vaquita marina.

Jesús Ramírez, coordinador General de Comunicación de la Presidencia, respondió que “la protección a la vaquita marina es prioridad del gobierno de México, se intensificó la vigilancia en el Alto Golfo de California; se han prohibido la pesca ilegal y las redes conocidas como “galleras”; se aumentaron las penas contra la pesca de totoaba. Y se apoya a familias de pescadores”.

Pero las acciones y sanciones que se aplican ocurren cuando se juntan más de 65 embarcaciones en la zona de protección

Es entonces cuando se procede al cierre de la zona y a la prohibición de cualquier tipo de pesca lo que pone en riesgo a la vaquita marina de quedar atrapada en las redes de los barcos pesqueros.

Estos sonidos registrados por micrófonos marinos en el Alto Golfo de California son atribuidos por científicos a uno de los diez ejemplares de la vaquita marina.

Alejandro Olivera, representante en México del Centro para la Diversidad Biológica, manifestó: “En el 2005 había más de 600 vaquitas marinas y ahora en el 2021 quedan aproximadamente 10”.

La vaquita marina comparte su hábitat, frente al poblado de San Felipe en Baja California, con la totoaba, pez de más de un metro de largo cuya vejiga natatoria, llamada buche, es cotizada en miles de dólares por los asiáticos, quienes le atribuyen poderes afrodisíacos y curativos.

Para capturar totoabas los pescadores ilegales utilizan redes en las que las vaquitas marinas caen y mueren, por lo que a partir de este año las autoridades delimitaron un polígono de seguridad de forma similar a un rectángulo de 12 por 24 kilómetros, al que llamaron ‘Cero Tolerancia’, en donde la Marina, barcos ambientalistas y pescadores legales retiran redes de los traficantes de buches.

Henoch Rizo, capitán del barco Museo de la Ballena, comentó: “Llegan, marcan un punto, tiran un ancla de un extremo, corre la panga, van tirando la red y tiran otra ancla al otro extremo, entonces tienes 1 kilómetro de red aproximadamente que queda como una portería abajo / Si sumas que cada red mide aproximadamente 1 kilómetro y hemos sacado mil 800 redes, mil 800 kilómetros”.

Es el barco Museo de la Ballena zarpando a las 5:00 de la mañana hacía la zona Cero Tolerancia en busca de redes de los pescadores furtivos.

Presidentes de las 48 cooperativas pesqueras de San Felipe aseguran trabajar legalmente, pero las autoridades federales y grupos ambientalistas señalan la existencia de traficantes de buches de totoaba, en el Alto Golfo.

Las restricciones de pesca legal en el Alto Golfo ponen en riesgo la temporada de pesca de camarón, que inicia a finales de septiembre, lo que preocupa a los habitantes de San Felipe.

Juvenal Rosiles Figueroa, secretario de la delegación de San Felipe, señaló: “La gente está desesperada, porque hay gente que se dedica a lo que es la pesca y no saben más que pescar”.

Rodrigo Medellín Legorreta, investigador del Instituto de Ecología de la UNAM, dijo: “No se trata de quitar la pesca de esa zona, se trata de ordenar la pesca”.

De cara al inicio de pesca de camarón, el jueves 12 de agosto, en Mexicali se llevó a cabo una reunión entre pescadores y autoridades federales.

Carlos Alberto, presidente de la Federación Pesquera de la Reserva de la Biosfera, informó: “Fue encabezada por la secretaria del Medio Ambiente, María Luisa Albores”.

Ramon Franco Díaz, presidente de la Federación Pesquera Andrés Río Castro, dijo: “No hay acuerdos, no sabemos qué va a pasar”.

En esta historia hay responsables quienes pescan ilegalmente la totoaba para ganar mucho dinero rápidamente, pero llevándose entre sus redes a la vaquita marina y la Semarnat y Marina que desde la década de los noventa no han logrado protegerla ni han generado acciones eficientes para la conservación de esta especie marina en peligro de extinción.

La Semarnat no ha respondido la solicitud de entrevista sobre la vaquita marina.

Con información de Francisco Santa Anna.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *