Publicado en Destacado, NACIONAL.

CIUDAD DE MÉXICO (proceso).-“Todos nos sentimos espiados”, declaró el presidente Enrique Peña Nieto aquel 22 de junio de 2017, cuatro días después de darse a conocer que su gobierno había tratado de intervenir los teléfonos de periodistas, defensores de derechos humanos y opositores políticos con el programa Pegasus, desarrollado por la empresa de origen israelí NSO Group.

“Nada más falso que eso”, insistió el priista durante una gira en Jalisco, y añadió que “ninguna de las personas que se siente agraviada puede afirmar o mostrar o evidenciar siquiera que su vida se haya visto afectada, lastimada por esas supuestas intervenciones y ese supuesto espionaje”.

Ese día, al igual que ante todos los innumerables escándalos de corrupción que caracterizaron su sexenio, Peña Nieto mintió: de la mano con Miguel Ángel Osorio Chong, entonces titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), de Tomás Zerón de Lucio, en la Agencia de Investigación Criminal (AIC), y de Salvador Cienfuegos Zepeda, titular la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) el mexiquense convirtió su sexenio en un régimen de cibervigilancia ilegal masiva.

En octubre de 2017, Osorio Chong –ahora senador por el PRI– compareció ante la Cámara de Diputados y sostuvo, firme, que “el Cisen, bajo mi responsabilidad no tenía este protocolo, este programa Pegasus, nosotros no lo adquirimos”, lo cual también era una mentira.

Un Comentario para “El presidente espía”

  1. Luis Miguel Dena

    Muy buenas tardes, conviene advertir que su narrativa carece de la información de que fui totalmente exonerado a través de un amparo directo 11/2014 tras seis años de litigar contra la acusación en el Tercer Tribunal Colegiado Penal del DF, que concluyó en la ausencia de evidencia jurídica, por ello su afirmación «la investigación de la PGR, detonada por la denuncia de Beltrones, determinó que un exagente del Cisen, Luis Miguel Dena Escalera, era dueño de la empresa que llevó a cabo el espionaje para Peña Nieto», lo cual jurídicamente ha quedado probado que no fue así. De conformidad a nuestro derecho constitucional, solicito la replica a este artículo y la oportunidad de continuar aclarando este lamentable y provocado incidente desde la cúpula del poder que fabricó con servidores públicos corruptos una falsa denuncia y una interminable falencia jurídica en su actuar. Baste decir que con gusto recibiría a su anónimo reportero o a su propio director, para aclararle con toda veracidad y oportunidad, su lamentable equivoco.

    Responder

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *