Publicado en Destacado, NACIONAL.

El perfil del sujeto identificado como Romario López fue reportado por un activista que solicitó el anonimato, mismo que combate el comercio ilegal de animales

CIUDAD DE MÉXICO.

«Compa le marqué, ¿Cambió de número?, Estoy esperando los atoleros», le escribe un joven comprador a Romario López, presunto traficante de vida silvestre, asentado en Guadalajara, Jalisco, que a través de su página de Facebook, igual vende pericos, guacamayas y tucanes, que cocodrilos, búhos pigmeos o cernícalos.

El perfil de este sujeto, que incluye un número de teléfono celular, ya fue reportado por organizaciones de la sociedad civil, que se dedican a combatir el comercio ilegal de animales que son arrancados de su hábitat natural para ser ofrecidos como mascotas.

En entrevista con Excélsior, un activista que solicitó el anonimato, aseguró que la venta de fauna protegida a través de Internet tiene un mayor auge ahora con la pandemia de covid-19, así como los envíos de ejemplares por medio de empresas de mensajería y paquetería, por lo que es necesario que la Profepa se coordine con las plataformas de redes sociales y portales de compra y venta de productos para evitar este tipo de actividades ilícitas.

Explicó que los traficantes no utilizan ciertas palabras como «venta de animales», para burlar las reglas de Facebook y evitar que los administradores bajen su cuenta, como por ejemplo con el perfil de Romario López, que según sus publicaciones tiene alrededor de cinco años dedicado al comercio ilegal de vida silvestre.

En este sentido, hizo un llamado a la población a no comprar ejemplares extraídos del medio natural, porque son animales salvajes, que no pueden ser mascotas y terminan siendo un peligro para sus propios dueños, además de que se afecta la biodiversidad de México, ya que en casos como el del perico de Socorro o el perico cabeza oscura, su población en vida libre no rebasa los mil ejemplares.

Dijo que cualquier anuncio de comercialización de animales silvestres debe ser reportado en Internet y denunciado ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), al número telefónico 800 776 3372.

Recordó que la venta de psitácidos (guacamayas, loros, cotorros y pericos), está completamente prohibida en el país desde 2008, y no existen permisos para la comercialización de individuos criados en cautiverio, lo que es considerado un delito federal.

Destacó que lamentablemente el 77 por ciento de los ejemplares de vida silvestre, mueren antes de llegar al consumidor final, mientras que la cifra se eleva a 90 por ciento en caso de que sean asegurados, debido al largo proceso jurídico que tienen que enfrentar.

Detalló que el 99 por ciento de estos animales a pesar de ser rescatados por las autoridades, nunca más volverán a su medio natural, por la falta de recursos y programas de reintroducción

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