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CIUDAD DE MÉXICO.- El vigoroso repunte del sector automotriz en octubre resulta de una importante recuperación de la demanda exterior. Según los datos de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, AMIA, en octubre se registró una recuperación del 8.8% en la producción de automotores en el país, en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Con el cierre rotundo de las fábricas, en el periodo de marzo-mayo de este año, la producción se colapsó a niveles sin parangón en épocas recientes, con una caída del 98.7% en abril. Cuando la producción de autos volvía a reactivarse, el sector automotriz reflejaba una reposición de inventarios de corto plazo, produciendo al tope de capacidad. Empero, pese a que la producción se alzaba la demanda aún se encontraba aletargada.

La decisión de un encierro temprano para evitar una mayor crisis sanitaria provocó una reestructura en la capacidad y modalidad de vender autos, aunado a la caída del ingreso que vino acompañada del alza en los índices de desempleo poblacional. La demanda de autos que enciende los motores de la producción se menguaba. No obstante, la producción de 347 mil unidades en octubre, reflejan un nuevo impulso en la demanda, debido a la reactivación económica de los Estados Unidos, país que representa cerca del 80 por ciento de las exportaciones automotoras de México.

Según el registro administrativo de la industria automotriz, del INEGI, las exportaciones en octubre lograron alcanzar un incremento del 8.23%, logrando la cifra de 280 mil unidades en el mes de octubre. Lo que imprime nuevos bríos a la recuperación de la industria.

Sin embargo, los datos acumulados en la producción aún muestran rezago con respecto a las condiciones antes de la pandemia de la Covid-19, y se estima que dichas cifras se vuelvan a alcanzar hasta dentro de dos o tres años. Vaticinando un cierre en la producción de vehículos de este año entre 23 y 28 por ciento menor al del año anterior.

La debacle económica más estrepitosa desde la segunda guerra mundial, que trajo consigo la cuarentena social parece haberse alejado de su nadir. Las últimas cifras, de producción y exportaciones automotoras, se han mostrado alentadoras, los datos de junio a octubre han dado un respiro a la entumecida economía.

Todo parece indicar que la tendencia de los meses venideros se verá acompañada de un crecimiento gradual, que irá de la mano con los signos de recuperación de la demanda exterior, principalmente de Estados Unidos. Afianzando la participación de este país, en el mercado de vehículos producidos en México.

A este comportamiento, se le añade una nueva instrumentación política, que le agregará dinamismo a una industria fuertemente cohesionada en el bloque de América del Norte. Dada la nueva confianza que imprime en la economía estadounidense la transición a un gobierno con menor estridencia política, la ampliación de la capacidad instalada en nuestro país resulta un paso natural para la industria, adaptándose así, a una nueva exigencia técnica y de demanda en el mediano plazo.

Del igual modo, las ventas del sector han dado señales de incrementos paulatinos, debido a la reapertura y a la capacidad adaptativa de los distribuidores de vehículos a lo largo del país. Dicha dinámica se podrá conservar siguiendo el supuesto que la política sanitaria logra mantener el control de los efectos del virus, evitando una gran segunda ola de contagios.

La gran capacidad de compra estadounidense ha sostenido la recuperación y hoy del total de la producción de vehículos el 86% se está mandando al extranjero para atender el repunte en la demanda, luego del cierre por la pandemia. México se ha afianzado como el principal exportador de vehículos ligeros al mercado estadounidense, teniendo aún la holgura suficiente para incrementar la producción de vehículos a un máximo de cinco millones de unidades.

Ante este nuevo escenario de adaptación de la industria automotriz, se espera una llegada importante de capitales, para la realización de adecuaciones. Reafirmando que, hoy por hoy, la dinámica de este sector obedece a las vicisitudes del exterior.

A DETALLE

Las nuevas cifras de producción de vehículos en México le imprimen nuevos bríos a la anquilosada industria automotriz. La adaptación a las nuevas condiciones parece estar mostrando sinergias positivas, y la reapertura paulatina genera un crecimiento gradual en la capacidad productiva del sector.

Las exportaciones han sido el principal impulsor de la reciente dinámica de la producción en el sector automotriz, debido a una fuerte recuperación del mercado estadounidense. Se ha activado, de nueva cuenta, la producción de vehículos, luego de la caída tan estrepitosa y todo parece indicar que la tendencia se mantendrá.

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