Publicado en Destacado, NACIONAL, REGIÓN SUR.

Por Nematini Vladimir Acevedo Silva

La noticia sobre la detención del ex Secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, cargo que ocupó durante la administración del entonces Presidente de México, Enrique Peña Nieto, viene a reforzar aquella idea de que México vive en un narco estado desde ya hace muchos años atrás. Siendo esto un duro golpe para esta institución militar.
Los motivos de dicha detención aún no son claras del todo, sin embargo, hay diversas fuentes que señalan que se debe a consecuencia de actos de corrupción y delincuencia organizada. Mismos delitos por los cuales hoy el ex Titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Gerardo García Luna, se encuentra bajo un proceso judicial en territorio estadounidense.
Es importante puntualizar que dicho arresto se debe a una investigación realizada bajo el nombre de “Operación Padrino”, misma que se vino desarrollando desde hace ya diez años atrás, en la cual se investiga diversos acos de corrupción ligados entre grupos de la delincuencia organizada y funcionarios del gobierno mexicano. Dicha investigación esta coordinada por el gobierno de los Estados Unidos de América a través la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés)
Hay que recordar que esta institución castrense ha sido señalada en diversas ocasiones tanto por ONG´s y activista, en llevar acabo acciones que van desde la desaparición forzada de personas (como el caso Rosendo Radilla Pacheco, el cual motivó a una reforma constitucional en materia de derechos humanos en el año 2011) o por llevar acabo ejecuciones extrajudiciales, como la más reciente ocurrida en Tamaulipas. Situaciones que hoy en día perjudican aún más la reputación del Ejercito.
Y esto no esta demás, ya que en el año 2018 el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP) de la Cámara de Diputados, realizó una encuesta vía telefónica a 701 mujeres y hombres, en donde se encontró que al menos el 51% de los encuestados, señalaron que confían “poco” en el trabajo que realiza el Ejercito Mexicano.
El golpe asestado por la DEA a la estructura de este organismo castrense, refiriéndome a la detención de uno de sus mandos más importantes en su momento, le traerá un descrédito importante, el cual se suma a los diversos señalamientos que también sufrió al momento de haberse sumado a las actividades operativas de la recién formada Guardia Nacional.
En consecuencia, esta institución militar debe de iniciar un proceso de investigación para dar con aquellas personas que traicionaron la confianza de su nación, siendo puestos a disposición de las autoridades militares correspondientes, con la finalidad de que puedan ser procesados de manera inmediata.
Urge que el Ejercito Mexicano recupere la confianza de la ciudadanía, aquella a quien prometió defender ante cualquier enemigo. Se requiere mayores mecanismos de transparencia y controles de confianza que tengan como objetivo, blindar a este organismo.
Nuestro país ya no requiere a más Garcias Lunas y Salvadores Cienfuegos. México requiere a mujeres y hombres que, estando al frente de este importante cargo, vean no por sus interés personales, sino por la seguridad e integridad de todas y todos.

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