Publicado en Columnistas, Destacado, NACIONAL.

Por: Nematini Vladimir Acevedo Silva

Las organizaciones de la sociedad civil u organizaciones no gubernamentales han sido las instituciones que, en México, han llevado a cabo acciones y programas que han impactado en gran medida, al desarrollo y bienestar de los distintos sectores vulnerables de nuestro país.

Cada una de estas organizaciones trabajan de manera especializada en distintas áreas, tales como el de dar difusión y proteger los derechos humanos de las y los infantes, adultos y personas mayores; la promoción del deporte, cultura y artes o la defensa y preservación de los recursos naturales de determinada demarcación. Por tan solo mencionar algunas.

Y es que hablar sobre la ardua labor que desempeñan cada una de estas células de mujeres y hombres, comprometidos con la causa, es señalar tan solo a las más de 42,269 organizaciones civiles reconocidas oficialmente en el Sistema de Información del Registro Federal de las OSC del Instituto Nacional del Desarrollo Social (INDESOL), sin embargo, también es importante reconocer el importantísimo trabajo que llevan a cabo aquellas organizaciones o colectivos no registrados oficialmente.

Sobre todo, al hablar del trabajo que están realizando las organizaciones civiles hoy en día en nuestro país, surge la necesidad de señalar el nulo apoyo que la actual administración está otorgando a estas.

Sí, es importante reconocer que, durante los sexenios pasados, supuestas organizaciones, fundaciones, colectivos y ONGs fueron financiadas tanto para fines políticos y particulares. Desafortunadamente, se dio mal uso a un recurso público que bien, pudo haber sido destinado a proyectos enfocados al combate a la desnutrición, acceso a la educación o desarrollo económico de miles de familias mexicanas.
Sin embargo, es triste que todas y cada una de las agrupaciones de la sociedad civil sean catalogadas como rateras, gandallas o lacras.
No. Quienes somos parte de las ONGs sabemos que no es así. Sino al contrario.

Sabemos del gran sacrificio que realizamos a favor de ver a un México mejor. Aportamos nuestro tiempo, dinero y esfuerzo a cambio de que exista una prosperidad colectiva.

Las OSCS y ONGs se merecen mayor respeto y ser tomadas en cuenta, ya que, a través de estas, se puede lograr la transformación que tanto requiere el país.

Hay que recordar pues que muchas de esas organizaciones cuentan con un equipo técnico especializado mediante el cual, en alianza con las autoridades correspondientes, se pueden diseñar estrategias con resultados sumamente benéficos para la sociedad.

Lamentablemente, el gobierno actual no lo ve, dando una cerrazón a todo posible proyecto a futuro. Y esto se nota aún más al no vislumbrarse apoyo alguno en el Paquete Presupuestal para el Ejercicio Fiscal 2021.

Es decir, con ello se deja en total abandono y a su suerte a miles de agrupaciones que contaban con este recurso para su funcionamiento y operación. Viéndose de esta manera, obligadas a recortar sus gastos, proyectos, acciones o simplemente, desaparecer.

Recordémosles a nuestros gobernantes que a los mexicanos nos une la solidaridad, el compromiso, la honestidad, el trabajo en equipo y las causas justas.

No somos los enemigos. Háganos parte de la solución.

@NemasVA

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