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CIUDAD DE MÉXICO.- Los ingresos del gobierno sufrirán una caída de 30% a finales del 2020, como efecto de una reducción en la recaudación de impuestos y en los ingresos petroleros por el impacto del covid-19, de ahí que el gobierno no contará con recursos para hacer frente a sus necesidades de gasto y pago de deuda; por lo que urgen cambios en el marco fiscal, coincidieron expertos económicos.

Gabriel Purón, investigador de la División de Administración Pública del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), explicó que los ingresos por el Impuesto al Valor Agregado (IVA), del Impuesto Sobre la Renta (ISR), el Especial sobre Productos y Servicios (IEPS) y los ingresos petroleros soportan el 75% parte de los ingresos totales del gobierno.

”El ingreso petrolero mantendrá una caída cercana al 40%, en el ISR e IVA de 30% y en general podemos hablar que caerá una tercera parte los ingresos totales, porque en el arranque del segundo semestre del año no se ve que haya una reactivación total de la economía”, dijo el experto.

Los últimos datos de la Secretaría de Hacienda reportaron que en mayo de 2020 los ingresos presupuestarios ascendieron a 326 mil 851 millones de pesos, lo que representó una caída de 23.1% real anual respecto a mayo del año pasado.

Esta reducción se debió a una caída en los ingresos petroleros del gobierno federal, que se contrajeron 89.8% en términos reales respecto de mayo del año pasado, mientras que el IVA, un impuesto vinculado al consumo, cayó 36.5% real comparado con igual mes del 2019.

Considerando el periodo enero-mayo de 2020, los ingresos presupuestarios del sector público se ubicaron en 2 billones 196.1 mil millones de pesos, monto inferior en 120.5 mil millones de pesos a lo previsto en el programa y en 3.1 por ciento real respecto al mismo lapso del año anterior.

”De por sí los recursos fiscales son limitados y están acotados por el amplio abanico de necesidades para cubrir, el primer efecto que se provoca es un deterioro en los servicios que proporciona el gobierno, como la salud, educación, comercio, seguridad e inversión”, expuso Leticia Armenta, académica e investigadora del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM).

Recordó que aunado a los bajos ingresos, los recortes al gasto también afectan en el desempeño económico, pues un rango de 9 a 15% es la participación del gobierno en la economía, por lo que se genera un impacto en toda la actividad productiva.

ESTRUCTURA AGOTADA

Los expertos resaltaron la importancia de llevar a cabo una reforma fiscal con urgencia, ya que las finanzas públicas del país tienen un problema estructural, que se profundizó por la contingencia sanitaria.

”El modelo económico, social, fiscal, del nuevo México no se percibe porque tenemos los mismos rezagos en todos los ámbitos. Es necesario que se ponga en el centro de la discusión el modelo económico y no el político”, dijo Gabriel Purón.

En su opinión, se debe reducir la informalidad a partir de un federalismo fiscal, donde participen los gobiernos estatales y municipales, quitando la carga política a los recursos que se transfieren y que haya cambios en el manejo y destino de la deuda.

Para Armenta, hace falta una reorientación de los recursos que se tienen, que si bien son escasos, requieren una dirección donde se atienda la emergencia sino que se procure sus efectos positivos para el conjunto de la economía.

 

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