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MÉXICO.- La disputa por el control del Cártel de Sinaloa, del narcotraficante Joaquín «El Chapo» Guzmán, condenado a cadena perpetua en Estados Unidos, dejó 16 muertos en enfrentamientos en Tepuche, que además forzaron el desplazamiento de pobladores en Sinaloa.

Fueron seis horas de disparos el miércoles en Tepuche, a unos 25 kilómetros de Culiacán, Sinaloa.

Tras un primer enfrentamiento en un camino se encontró “una camioneta con siete cuerpos sin vida”, y horas después, “se localizaron nueve cuerpos” más en la comunidad, informó este jueves en rueda de prensa Cristóbal Castañeda, secretario de seguridad de Sinaloa.

El funcionario agregó que este enfrentamiento se enmarca en “una pugna entre dos bandas de la delincuencia organizada en la zona”, donde se han registrado otras ocho acciones armadas desde el 29 de mayo, sin víctimas.

También fueron incautadas 40 armas de calibre grueso, 10 granadas, más de 36 mil cartuchos y 24 vehículos, precisó Castañeda.

Las víctimas son hombres de entre 20 y 50 años de edad, y siete de ellos vivían en Tepuche.Los cuerpos localizados en la camioneta vestían ropas tácticas, como chalecos antibalas.

En un recorrido por el pueblo, un periodista de la agencia de noticias AFP constató que varias casas están abandonadas, después de que numerosas familias se fueran ante la escalada de violencia.

“La mayoría de la gente se ha ido. Pero nosotros no, porque aquí están los animalitos”, dijo Modesta, una residente de 62 años de edad. “Pero si tenemos que irnos, si nos dice el gobierno, nos vamos”, añadió resignada.

Según medios locales, en estas balaceras intervinieron grupos ligados a los hijos  de “El Chapo” Guzmán y de Ismael “El Mayo” Zambada, considerado número dos del grupo criminal.

“Para los hijos de Guzmán, ‘los chapitos’, es una cuestión de herencia. Como su padre formó el Cártel de Sinaloa, creen que deben manejarlo”, comentó Mike Vigil, exjefe de operaciones internacionales de la agencia antidrogas estadounidense (DEA por sus siglas en inglés).

Luego de que Guzmán fue capturado, en 2016, y extraditado a Estados Unidos, en 2017, sus hijos Iván, Jesús y Ovidio acordaron que Zambada tomara la dirigencia del cártel mientras “aprendían el negocio”, explicó el experto.

“Sólo sabían gastar el dinero, pero ahora ya conocen la operación del cártel y quieren tomar el control y por eso estas disputas”, agregó Vigil.

A los “chapitos” les preocupa el futuro del cártel en caso de que Zambada, de 72 años de edad, y diabético, muera y sus lugartenientes se hagan del control.

“El cartel aún no está dividido, pero va en ese camino. Muchos respetan al ‘Mayo’ porque es el capo más viejo de México, pero hay otro grupo que está con los chapitos porque saben que Zambada podría fallecer”, detalló el exagente.

Una división de ese grupo criminal, considerado el más poderoso del país, agravaría la violencia porque fortalecería al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

“El de Jalisco es el cártel más sanguinario, las consecuencias para México serían inimaginables, y con este Gobierno no sé cómo se podría enfrentar”, dijo Vigil.

El 17 de octubre de 2019, fuerzas federales detuvieron a Ovidio Guzmán en Culiacán, pero tras balaceras de sus pistoleros y retenes carreteros fue liberado.

«Yo ordené que se detuviera ese operativo y que se dejara en libertad a este presunto delincuente» reconoció una vez más, el pasado viernes, el presidente, Andrés Manuel López Obrador, para evitar la muerte de inocentes.

El presidente defiende un enfoque que privilegie el combate de la pobreza para debilitar al crimen.

Con información de AFP / Foto: Noticieros Televisa

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