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No todos tienen la oportunidad de resguardarse de la pandemia que cada día mata a más personas alrededor del mundo.

Hay ciudadanos que tienen que luchar para sobrevivir al coronavirus y al hambre que está dejando esta emergencia sanitaria.

Don José Luis Serrano, un fotógrafo veracruzano de la tercera edad, no se ha rendido durante esta contingencia y aunque cada día es más difícil seguir adelante, sabe que dejar de luchar no es una opción para él y su familia.

La falta de trabajo desde hace ya dos meses, lo mantiene en una crisis económica tan grave que se ha visto obligado a sacar su franela roja y hacerle de «viene, viene» en las calles del centro, para juntar algunas monedas que le ayuden a llevarse un poco de alimento a la boca.

Don Luis tiene un pequeño local en la de calle Canal casi esquina con Madero en la zona centro de la ciudad de Veracruz, con quien trabaja desde hace muchos años con su compañero, don Luis Acevedo, mejor conocido como don Güicho.

«De antemano le diré que no es ningún protagonismo, se trata de que nos vean, no somos invisibles. Nosotros somos de la tercera edad, no tenemos que andar en la calle pero la necesidad nos empuja. Le pedimos al gobierno que nos de un apoyo, por muy pequeño que sea pero que se acuerde de nosotros; ahorita gracias a Dios nos dieron una prórroga para la renta pero esa no es la solución, necesitamos que nos ayuden», dijo.

Ambos están consciente de que es necesario cerrar el negocio por no ser de primera necesidad, pues saben que ponen en riesgo su salud al ser personas vulnerables al virus; sin embargo, pese a todo han decidido seguir trabajando.

Aún así, su esfuerzo ha sido inútil, pues no hay clientes que requieran sus servicios pese a que han emprendido nuevas medidas para poder ganar unos pesos, como el servicio a domicilio para tomar la fotografía a su cliente y más tarde regresar a entregarla, pero nada ha dado resultados.

«Pues mira con toda la pena les voy a decir, aquí tengo una franelita y de repente me salgo a franelear en la banqueta, hay que sobrevivir y me llevo unas monedas aquí franeleando autos y aunque sea para los camiones tenemos que sacar», dijo.

«Con toda la pena del mundo hemos asistido al banco de alimentos,  nunca pensé en acercarme ahí porque hay gente más necesitada que nosotros pero ahora ya nos agregamos al grupo, hay comercios que te regalan una bolsita de pan si se las pides y pues estamos en la lucha y pedimos por todos los compañeros», agregó.

Hoy, el local de don Luis y don Güicho ya no luce vacío, pero no es por la llegada de clientes, sino porque en la entrada del lugar se encuentran 3 catrinas y 1 catrín.

Estas figuras de tamaño real, fueron obsequiadas a los fotógrafos, ellos decidieron colocarlas en la calle, frente a su negocio y así llamar la atención de las autoridades.

Quieren enfatizar la necesidad de ayuda para quienes no solo mueren de COVID-19, sino también para aquellos que están muriendo de hambre.

Además don Luis, busca llamar la atención de la ciudadanía, tal y como lo hicieron en el municipio de Moloacán, Veracruz, donde emprendieron una campaña publicitaria en la que el slogan dice: «quédate en casa y que este día de muertos, el muerto no seas tú».

Don Luis y don Güicho piden una oportunidad para poder trabajar y ganarse el sustento, siempre bajo las medidas de sanidad necesarias; así mismo piden a las autoridades y funcionarios en general que apoyen al sector más vulnerables pues hoy los necesitan más que nunca.

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