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La discrepancia fiscal es la diferencia que hay entre los gastos e ingresos, es decir, que se gasta más de lo que se recibe, por lo que es importante cuidar ese aspecto, señaló el abogado fiscalista Pablo de Jesús Gutiérrez Reyes.

Refirió que uno de los casos más frecuentes es cuando una persona presta su tarjeta de crédito a varias personas con el fin de ampliar su línea de crédito, “y no vemos que en ese caso podemos estar cayendo en temas de discrepancia”.

El director ejecutivo de la firma Santa Fe Associates International (SFAI) Veracruz, ejemplificó el caso  en donde en una escuela el Comité de padres de familia se organiza y designan a un tesorero al que le depositan las aportaciones, generando así que en “los estados de cuentas bancarias se vayan viendo depósitos, se vayan viendo movimientos, y se presume que corresponde a ingresos de la persona, cuando no es así”.

Comentó que una persona que presta su tarjeta de crédito podrá, difícilmente, justificar que varias personas usaron su plástico, pues la tarjeta está a su nombre, “habría que buscar alguna figura jurídica, hacer algún contrato que justifique el por qué presté mi tarjeta y esa persona la utilizó”.

El abogado fiscalista dijo que, en cuanto a la situación del tesorero de un comité de padres de familia, sería más fácil justificar el ingreso de recursos, “porque la misma mecánica que manejan podría permitir que se recaben comprobantes de cuota, que se sepa que esta persona está designada en la mesa directiva, y podría recabar soporte documental”.

Añadió que lo mismo pasa con el pago de pensiones alimenticias o préstamos que alguien recibe, “los puede justificar a través de un contrato de préstamo y en el caso de la pensión alimenticia, que no pagas impuesto por ella, puede quedar demostrado que viene por cuestión alimenticia por el convenio que se tenga en el juzgado y por el depósito transferencia”.

Recomendó que las operaciones sean vía transferencia, pues al depositar en efectivo, en el estado de cuenta se verán depósitos sin ver el origen. Apuntó que es muy importante el soporte documental que se recabe para amparar que el dinero no es un ingreso.

Gutiérrez Reyes recordó que todas las cuentas bancarias son fiscalizables y pueden ser revisadas por la autoridad, por lo que se debe tener cuidado con los movimientos que se hacen.

“Si estamos declarando debidamente, no tenemos por qué preocuparnos, pero si sabemos que somos omisos o que tenemos alguna irregularidad, lo conveniente es acercarse a un especialista que nos asesore y atienda nuestro caso particular”, apuntó.

 

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