Publicado en Destacado, INTERNACIONAL, NACIONAL.

El actor Ferdinando Valencia anteriormente agradeció a Dios por los 100 días que tuvo a su mellizo Dante

Ferdinando Valencia y Brenda Kellerman refugiados en el amor que se tiene uno por el otro, viven su duelo ante la muerte de uno de sus mellizos, Dante. El bebé de tan solo tres meses de vida falleció en un hospital de la ciudad de Guadalajara, Jalisco tras un cuadro de meningitis que le causó otros problemas de salud, como una hidrocefalia, un derrame cerebral y una neumonía.

En la reciente publicación en su cuenta de instagram, el actor dedicó una fotografía a sus mellizos:
Nuestros mellizos en casa , hogar, juntitos mejor, paz.

La urna blanca que contiene las cenizas de Dante, esta rodeada de varias estampitas con imágenes religiosas, unas flores a un lado, así como una imagen grande la Virgen de Guadalupe y una veladora. En lo alto de ese hermoso altar se encuentra una fotografía de Dante y Tadeo, fotos de una sesión que se les hizo a los pocos días de haber nacido.

Tanto Ferdinando Valencia como Brenda Kellerman, recibieron muchos mensajes de consuelo ante estos momentos. «Dante siempre será el angelito que guíe su camino», «esa foto enamora, Dios los guarde al angelito que está en la tierra y el que está en el cielo que siempre lo protegerá, esa conexión de gemelos nunca se pierde», «admiro su fortaleza, como madre no sé de donde sacaría fuerzas, Dios los bendiga siempre», «ahora tienen un angelito que los cuida desde el cielo», fueron algunos de los comentarios.

En esta misma publicación el actor compartió una fotografía junto a su amada Brenda Kellerman.

Dante recibió su último adiós en Comala, Colima tierra natal del actor Ferdinando Valencia: «no nos vamos a quejar de Dios nunca, estamos muy agradecidos por cada uno de los días que nos lo dio y no vamos a pensar en lo que nos quitó, él va a seguir aquí», expresó el actor al finalizar la misa por el eterno descanso de su bebé.

Fueron 100 días de su vida, 100 días que nos enseñaron muchas cosas, 100 que nos transformaron, de muchos procesos duros pero cada uno de ellos valió la pena.

«Y al final, podemos decir que nuestro único objetivo es que la vida de mi hijo no haya sido en vano. Mi única sensación en estos momentos para decir que no fue así es que de forma personal me transformó y en segundo lugar queremos ser parte de un testimonio de fe para todos los demás”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *