Publicado en Destacado, INTERNACIONAL.

Científicos de EU descubren una enorme masa metálica a 180 millas de profundidad, bajo la cuenca Aitken.

Peter James, de la universidad de Baylor en Texas, aseguró que la masa metálica hallada en el polo sur de la Luna es cinco veces mayor que la isla grande de Hawai. De acuerdo a National Geographic, el tamaño de la masa enterrada es dos veces la isla de Sicilia, en Italia.

Por su parte, el geólogo de la NASA, Daniel Moriarty, dice que no se sabe de qué metal está formada.

Científicos de Estados Unidos descubrieron una enorme masa metálica a 180 millas de profundidad, bajo la cuenca Aitken, que se formó a causa del mayor impacto de un meteorito en nuestro sistema solar.

La masa metálica está en el polo sur del lado oscuro de la Luna. Tiene un diámetro de 2 mil 500 kilómetros y 12 de profundidad.

De acuerdo a National Geographic, el cráter Aitken ha sido, por sus dimensiones y origen, uno de entes geográficos que más curiosidad han despertado en los científicos desde que se tiene conocimiento de su existencia.

De hecho, añade National Geographic, su observación y estudio ya se encontraba entre los objetivos de la misión Apolo 17 que sobrevoló la cuenca Aitken en diciembre de 1972.

Según la publicación, el tamaño de la masa metálica enterrada es dos veces la isla de Sicilia, en Italia.

Agrega que el hallazgo realizado por un equipo de investigadores de la Universidad de Baylor, en Texas, Estados Unidos, se dio a conocer en el artículo titulado Deep Structure of the Lunar South Pole‐Aitken Basin, el cual se publica esta semana en la revista especializada Geophysical Research Letters.

National Geographic añade que la explicación más plausible que barajan los científicos para la existencia de esta anomalía reside en que dicha masa metálica procede del asteroide que formó dicho cráter al impactar contra nuestro satélite.

Según la teoría, “ésta habría permanecido suspendida en la superficie de la Luna hasta el día de hoy, en lugar de haber subducido hacia el interior del satélite. Otra posible explicación, asocia su existencia a los procesos de oxidación que tuvieron lugar durante los últimos estadios de formación de nuestro satélite, cuando la Luna era aún una enorme bola de magma”.

 

 

 

Con información de Noticieros Televisa y National Geographic

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *