Publicado en Destacado, ESTATAL, REGIÓN SUR.

Después de un año de tratamiento oncológico ininterrumpido, el menor procedente de Las Choapas, Veracruz, tocó este lunes la campana de la victoria

La oportuna intervención de un equipo médico multidisciplinario del Hospital Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”, lograron que luego de un año de tratamientos oncológicos como quimioterapias, cirugías y radioterapias, Luis Enrique de cinco años, venciera el cáncer y este lunes tocara orgulloso la campana de la victoria. 

Originario del municipio de Las Choapas, Veracruz, María Enriqueta Álvarez Jiménez madre del menor comentó que en abril de 2018 su hijo empezó a bajar de peso sin razón aparente, además de que le empezó a crecer un bulto a la altura de su riñón izquierdo; por lo que de inmediato fueron al hospital, en donde le indicaron que presentaba un tumor que podría ser canceroso, por lo que de inmediato fueron remitidos a Villahermosa, en donde le dijeron había un hospital público de alta especialidad donde atendían ese padecimiento.

Luego de viajar más de 140 kilómetros en alrededor de una hora 40 minutos de camino, llegaron a la capital tabasqueña, en donde de inmediato se trasladaron al Hospital del Niño, en donde el menor fue valorado y remitido posteriormente a la Unidad de Oncología, para que le hicieran los estudios pertinentes, confirmando que Luis Enrique presentaba un nefroblastoma o tumor de Wilms en el riñón derecho.

Al respecto Perla Citlali Simón González, responsable de la Unidad de Oncología Pediátrica del Hospital del Niño apuntó que cuando se hizo el diagnóstico se detectó que el tumor que presentaba un diámetro de 12 por 14 centímetros no se había propagado ni afectado a otros órganos; por lo que inició su sesión de quimioterapias.

Una vez completado este esquema, Luis Enrique fue operado para extirparle el tumor de Wilms; posterior a la cirugía, fue sometido a sesiones de radioterapia para eliminar cualquier rastro o presencia del cáncer; por lo que después de un largo año de lucha constante dijo que el menor ya no mostró rastro de la enfermedad ni del tumor, por lo que fue dado de alta; sin embargo tendrá que seguir viniendo a consultas de seguimiento y vigilancia a fin de que no haya rastros de la enfermedad.

Contento por esta noticia, el pequeño salió de la mano de su madre del consultorio de la doctora Citlali, para recorrer la Unidad de Oncología tocando la campana de la victoria como señal de que había vencido a esta enfermedad que lo aquejaba.

“Los niños saben que tocar la campana representa que ya no va haber quimios, ya no va haber piquetes, ya no va haber náuseas, les va a volver a crecer su cabello y van a regresar a su vida normal; por eso quieren tocar la campana, para ellos la meta es tocar la campana”, expuso.

La oncóloga pediatra advirtió que gran parte del éxito de los tratamientos se deben a dos factores principales: la detección oportuna de la enfermedad y el inicio inmediato del tratamiento y que los padres sean constantes en sus consultas y tratamientos y no dejen de luchar por el restablecimiento de la salud de sus hijos; porque afirmó muchos niños no llegan a tener la misma suerte de Luis Enrique, pues llegan con la enfermedad muy avanzada y a veces ya no es posible revertirla.

Por ello exhortó a los padres de familia a que estén siempre atentos a la salud y comportamiento de sus hijos como falta de apetito, pérdida de peso, sangrado frecuente, sudoración nocturna o excesiva, mucho sueño, cansancio o apatía sin causa aparente, moretones, bolitas en el cuerpo así como dolores de cabeza, huesos o articulaciones de manera continua; deben de ser llevados de inmediato a su unidad de salud más cercana, para que sean valorados por un médico.

El nefroblastoma o tumor de Wilms es una neoplasia maligna del riñón y el segundo tipo de cáncer abdominal más frecuente en los niños, después del neuroblastoma de glándula suprarrenal; y se presenta en uno de cada 200 mil a 250 mil niños, principalmente en recién nacidos y mayores de ocho años.

Por su parte María Enriqueta Álvarez Jiménez agradeció a todo el personal del Hospital del Niño que participaron desde el primer día en el tratamiento y seguimiento de su hijo, ya que en todo momento estuvieron atentos a su evolución, en especial a la doctora Perla Citlali, quien la animaba a no dejar pasar ninguna cita, pues a pesar de ser madre soltera, gracias al apoyo de sus hermanos, ella pudo estar viajando y costeando los gastos que se registraban y hoy su hijo ya se encuentra en mejores condiciones de salud y con la oportunidad de tener una vida plena y feliz.​

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