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Reino Unido.- Preocupada por una sospecha de infidelidad, Michelle, de 47 años, decidió revisar el celular de su esposo. Él ya no tenía intimidad con ella y pasaba largas horas en el móvil. La recién casada jamás imaginó el descubrimiento: James, de 58 años, almacenaba cientos de imágenes ilegales de niños sometidos sexualmente por adultos. Hoy, el sujeto cumple una condena en una prisión de Reino Unido.

Ella uso el celular de su esposo con el objetivo de encontrar los supuestos mensajes que James enviaba a su amante, pero descubrió un retorcido montón de imágenes de pornografía infantil. Lo denunció de inmediato.

«Empecé a sospechar que me estaba engañando. Luego comencé a sospechar más cuando él pasó cada segundo libre en su celular. Estaba literalmente pegado a su pantalla. Si le preguntaba qué estaba haciendo, simplemente resoplaba y decía que estaba en Facebook. Siempre parecía culpable y lo apagaba cuando yo aparecía en la habitación», contó la mujer.

Michelle lo entregó a la Policía. Estaba muy asustada pero reunió el valor para proseguir con la denuncia.

Michelle se casó con James en el 2013, pero el sexo entre pareja se esfumó apenas regresaron de la luna de miel de «ensueño» en la isla griega de Zante.

«Pero ahora sé por qué nuestra vida sexual era completamente inexistente. James obtuvo sus emociones de lugares mucho más oscuros. Estoy muy contenta de que esté tras las rejas donde pertenece: ha destruido muchas vidas».

James admitió el delito de posesión de pornografía infantil, pues ante la corte de Sandfields reveló que también distribuyó las imágenes de los niños siendo violados en febrero del 2018.

Había enviado 205 fotos a través de texto y Skype a otros pederastas. El tribunal escuchó que algunas de las imágenes eran «extremadamente gráficas» con 99 clasificadas como Categoría A, la más seria.

James fue sentenciado a 2 años de prisión, recibió una orden de prevención de delitos sexuales y le ordenaron que firmara el registro de los delincuentes sexuales durante 10 años.

«La posesión de imágenes de niños es un delito muy grave, pero usted ha estado involucrado en la distribución de las fotografías más obscenas de niños pequeños, incluidos bebés de tres a seis meses», sentenció el juez Geraint Walters.

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