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Así es el “dragoncito azul” la especie del sur de la Sierra Madre Oriental en peligro de extinción.

Habita Puebla y Veracruz, se alimenta de pequeños insectos y llega a ser color turquesa en su hábitat natural, a pesar de que la mayoría de los ejemplares son verdes.

Es un espécimen hermoso de los lagartos de cuerpo escamoso del subgénero Abronia, lo que significa que vive en los bosques.

Hizo falta una fotografía de un ejemplar publicada en el foro Reddit, para que los internautas prestaran atención a un problema que pone en riesgo la existencia de esta especie.

La publicación original, que en tan solo un día alcanzó más de 127 mil visitas y recibió más de mil 300 comentarios, recordó que el dragoncito azul es una más de las especies mexicanas en peligro de extinción.

Debido al llamativo color de sus escamas, esta especie de lagartija arborícola es muy buscada como mascota, por lo que hay todo un mercado negro dedicado a arrancar ejemplares de su hábitat natural para venderlos al mejor postor.

El dragoncito en color verde es relativamente común en su hábitat natural, pero son los ejemplares de color azul los que son más buscados por los coleccionistas de reptiles.

Sin embargo, esta coloración no es permanente si el animal es capturado, ya que su brillo y vivos colores los obtiene de su alimentación.

Los dragoncitos azules en cautiverio se vuelven opacos.

Son organismos como la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa), los que llevan años decomisando ejemplares que tienen como destino otros países de América e incluso Europa, donde se venden hasta en 300 euros cada uno.

Además, hay personas que matan a estos reptiles porque creen que sus colores brillantes son señal de que portan un veneno muy peligroso, cuando en realidad, esta especie no representa ninguna amenaza para los humanos.

En marzo de 2007, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, añadió a esta especie a su lista roja de especies amenazadas, por lo que las autoridades han redoblado esfuerzos con el fin de evitar que este reptil mexicano sea comercializado o atacado.

Se estima que entre 2005 y 2017, se han asegurado 97 ejemplares, pero se desconoce el número de dragoncitos azules que han logrado venderse.

Para evitar que esta especie desaparezca para siempre, se recomienda no adquirir estos reptiles y mantenerlos siempre en su hábitat natural, donde su población podría multiplicarse nuevamente si se le cuida.

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