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El científico, He Jiankui, dijo que alteró un gen en los embriones antes de implantarlos en el útero de la madre para que las bebés fueran resistentes a una posible infección de VIH

El momento que temían ha llegado. Un científico en China anunció el 26 de noviembre que creó los primeros bebés genéticamente modificados: unas gemelas que nacieron en noviembre.

El científico, He Jiankui, dijo que alteró un gen en los embriones antes de implantarlos en el útero de la madre para que las bebés fueran resistentes a una posible infección de VIH.

No ha publicado sus investigaciones ni información en revista alguna, tampoco compartió pruebas o datos que pudieran comprobar que lo hizo.

Sin embargo, su trabajo ya es conocido entre expertos en el campo de modificación genética, quienes dijeron, con preocupación, que es muy posible que sí lo haya hecho.

“Es escalofriante”, dijo Alexander Marson, de la Universidad de California, campus San Francisco.

Estados Unidos y otros países establecieron como ilegal la alteración deliberada de los genes de embriones humanos, pero en China no contraviene la ley; sin embargo, la práctica tiene mucha oposición entre científicos ahí.

Un grupo de 122 investigadores chinos emitió un comunicado en el que calificó las acciones de Hu como “locura” y a sus aseveraciones como “un duro golpe a la reputación global y el desarrollo de la ciencia china”.

Si los embriones humanos pueden ser modificados de manera rutinaria, muchos científicos, eticistas y legisladores temen que se allane el camino hacia un futuro en el que los bebés sean modificados genéticamente para ciertos rasgos, como habilidades deportivas o intelectuales, completamente ajenas a la prevención de condiciones médicas devastadoras.

Puede que esas posibilidades aún parezcan lejanas, aunque ya hay una preocupación inmediata: la seguridad.

Los métodos usados por la modificación genética podrían alterar involuntariamente otros genes de maneras impredecibles. En este caso, según He, eso no sucedió.

He hizo su anuncio antes de la cumbre internacional de Modificación Genómica Humana en Hong Kong; aseguró que reclutó a varias parejas en las que el varón tenía VIH y con fertilización in vitro creó embriones humanos resistentes al virus que causa el sida.

De acuerdo con He, lo hizo al dirigir el Crispr-Cas9 para que inhabilitara por completo el gen, conocido como CCR5, en el que se genera la proteína por la cual entra el VIH a las células.

He afirmó que su experimento funcionó para una pareja cuyas gemelas nacieron en noviembre. Dijo que no hubo efectos negativos en otros genes.

“Siento una gran responsabilidad de que no sea solo una vez primera, sino que sea un ejemplo”, le dijo He a Associated Press en una entrevista.

“La sociedad determinará qué hacer ahora”.

Es muy poco común que un científico anuncie un desarrollo tan importante sin proveer datos o evidencia que puedan revisar sus pares académicos.

He dijo que le dieron permiso en la junta de ética del hospital Shenzhen Harmonicare, pero el hospital ha indicado a medios chinos que no estuvo involucrado.

La universidad a la que He está vinculado, la Southern University of Science and Technology, comentó que lo había suspendido en febrero porque la Facultad de Biología veía en su proyecto “serias violaciones de la ética académica y las normas”, de acuerdo con Beijing News.

“Creo que es una locura”, dijo Shoukhrat Mitalipov, director del Centro para Células Embriónicas y Terapia Genética en la Universidad de Salud y Ciencia de Oregon.

Mitalipov allanó nuevo terreno científico el año pasado al usar la modificación genética para retirar con éxito una mutación peligrosa de embriones humanos en una placa de laboratorio.

Mitalipov dijo que su propio trabajo se enfoca en modificar mutaciones que causan enfermedades graves que no pueden prevenirse de ninguna otra manera, pero denunció que lo hecho por He no era médicamente necesario: hay otros métodos para prevenir una infección de VIH en recién nacidos.

El procedimiento solo debe realizarse “para atender necesidades serias y no cubiertas por los tratamientos médicos, debe ser monitoreado de manera apropiada, tiene que dársele el seguimiento necesario y se requiere un consentimiento total de los involucrados”, indicó Richard Hynes, investigador de temas de cáncer del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), quien codirigió un grupo de asesoría para edición genética de la Academia Nacional de Ciencias y la Academia Nacional de Medicina estadounidenses.

 

NOTA TOMADA DE: DEBATE

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