Publicado en Destacado, ESTATAL, NACIONAL.

En el municipio de Tezonapa, la vida se ha detenido. Transitar por sus calles pasadas las seis de la tarde, es hacerlo como en un pueblo fantasma.

Tezonapa se ha vuelto punto importante para las bandas delincuenciales, su extensión territorial colinda con el Estado de Puebla y Oaxaca, es decir, hay tres estados por controlar.

La época de horror sembrada por Toribio Gargallo, alias “El Toro” o “Juan Zavaleta”, uno de los pistoleros más sádicos de la región cañera, muerto en una emboscada por elementos de la extinta Policía Judicial del Estado, el 10 de octubre de 1991, parecía haberse extinguido de la memoria de sus habitantes.

Sin embargo, a 27 años de su fallecimiento, el terror nuevamente ha regresado. Ahora, son las bandas del crimen organizado quienes mantienen atemorizado a este municipio, donde viven unas 52 mil personas, su mayoría gente de campo y de escasos recursos.

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