Publicado en Destacado, ESTATAL.

La actual presidenta del DIF Municipal, Elizabeth Ordaz Ríos, declaró que mientras que en esta administración no se cobra por entregar los productos lácteos que envía el Gobierno del Estado para los niños de preescolar y primaria en situación vulnerable, en la pasada gestión, a cargo de Nery Segura Bolaina, sí se le pedía dinero a los padres de familia, por lo sentenció que había un “negocio”.

En entrevista, la primera dama manifestó que se está trabajando con un padrón de beneficiarios que dejó la pasada administración porque a nivel estatal no se ha permitido el ingreso de nuevos niños, a pesar de la necesidad que persiste en Agua Dulce.

Son cerca de mil niños de preescolar y de primer y segundo grado de primaria los que mensualmente reciben una dotación de “lechitas” que manda el DIF Estatal como una forma de combatir la desnutrición.

“A nosotros en las primeras juntas la señora Leticia Márquez nos dijo bien claro que las lechitas no se cobraban y que el Gobierno que lo hiciera recibiría una sanción. Más allá de eso, nosotros no lo hacemos porque si no nos están cobrando las lechitas ¿por qué tendríamos que pedirle dinero a los padres? Queremos hacer las cosas diferente”, explicó Elizabeth Ordaz.

Durante el período en el que estuvo al frente Nery Segura Bolaina, esposa de Daniel Martínez González, se dio a conocer que los productos lácteos se echaban a perder en las bodegas porque no eran entregados e incluso se demostró el hecho con fotografías. Todavía más grave fue cuando se expuso que las leches que no se entregaron terminaron tirándolas al drenaje y los cartones fueron quemados en casa de una de las funcionarias municipales, esto, en enero de 2015.

En aquel entonces, la coordinadora del departamento alimentario del DIF, Ana de la Paz Valencia, dijo que la cuota “de recuperación” por la entrega de leches para un mes “no sobrepasaba de 17 pesos”, mientras que en el empaque el mismo producto tenía una leyenda que decía que el costo máximo era de 20 centavos por pieza, es decir, que en una dotación para 30 días apenas eran 6 pesos de costo.

Si son cerca de mil beneficiarios, eso significa que el DIF de Nery Segura llegó a recibir aproximadamente 17 mil pesos por mes y casi 200 mil pesos al año justificando el cobro de un producto que, se indica ahora, no tenía por qué cobrarse.

Elizabeth Ordaz comentó que ella personalmente acude a los ejidos para hacer la entrega de las lechitas y supervisar que no haya ningún cobro indebido, “pues son gratis y me gusta tener además contacto directo, además de que vemos que cuando llegan las lechitas los niños corren a recibirlas porque muchas veces ni han desayunado”.

Al enterarse del cobro que realizaba la pasada administración, la actual presidenta del DIF reprobó la acción y lamentó que se “hiciera negocio” a costa de la necesidad, pero señaló que en la actual administración no se permitirán ese tipo de abusos, además de que esperan que con el cambio de Gobierno puedan incorporar a más niños al padrón de beneficiarios de lechitas, pues hay mucha carencia en el municipio.

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