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El pequeño Abraham nació hace 5 meses con una alteración en el corazón llamada cardiopatía congénita que le fue detectada en la semana 34 del embarazo.

Marlene Martínez, madre de Abraham, relató: “Ya sabían que el bebé venía con una cardiopatía, el doctor materno fetal estaba preocupado porque en el estudio estructural que le hacen a su corazoncito no se alcanzaba a visualizar qué era lo que tenía”.

De inmediato Marlene, madre de Abraham, fue canalizada con los especialistas del Instituto Nacional de Perinatología (INPer) donde determinaron que se trataba de una obstrucción en la arteria pulmonar que le impedía el flujo correcto de oxígeno en su cuerpo.

Alfonso de Jesús Martínez, cardiólogo del INPer, informó: “Cuando nosotros detectamos una cardiopatía crítica antes de nacer, tenemos que formular un plan de acción, es decir, que cuando nazca él bebé estén listos todos los medicamentos que puede requerir, y todo el equipo, una terapia, un lugar en la terapia para que estos bebes puedan salir adelante; en el caso específico de Abraham él requirió de medicamentos para ayudar a que la oxigenación en su corazoncito no bajara tanto”.

También requirió ser trasladado al Instituto Nacional de Cardiología donde le realizaron una cirugía de manera oportuna.

Marlene Martínez, madre de Abraham, comentó: “Al momento de nacer el bebé están los neonatólogos, está el cardiólogo y todos los doctores genetistas también para hacerle estudios. Al bebé le hicieron un cateterismo en el cual le pusieron un estent en su venita pulmonar para que se pudiera abrir un poco más y pudiera llegar la oxigenación a sus pulmones y a su cuerpo”.

Esto evitó un desenlace fatal y un mejor pronóstico de vida.

Alfonso de Jesús Martínez, cardiólogo del INPer, informó: “Definitivamente cuando se hace un procedimiento quirúrgico o intervencionista a tiempo puede cambiar la vida de los niños, éstos bebes pueden sobrevivir y pueden seguir adelante”.

Las cardiopatías congénitas representan en México la segunda causa de muerte infantil.

Anualmente se registran cerca de 20 mil casos nuevos.

Los especialistas recomiendan a toda mujer embarazada que se realice un estudio de tamizaje en cada trimestre del embarazo, pues las cardiopatías congénitas en etapa perinatal no presentan síntomas.

Un diagnóstico temprano puede salvar la vida del bebé.

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