Publicado en Destacado, NACIONAL.

Las trabajadoras domésticas remuneradas en el país enfrentan condiciones similares a servidumbre y esclavitud, que se supone estaban superadas, afirmó el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred).

El organismo planteó una serie de recomendaciones para proteger a este sector laboral calculado en 2.3 millones de personas, de los cuales 90 por ciento son mujeres, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, este 30 de marzo.

En un análisis titulado “Trabajadoras del Hogar”, el Conapred indicó que la discriminación hacia este grupo facilita el exceso de trabajo, los bajos sueldos y la dificultad de acceso a prestaciones.

Demandó que el Estado mexicano ratifique el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la primera norma internacional con medidas específicas para mejorar las condiciones de vida de las trabajadoras del hogar, lo que lograría que las medidas se vuelvan obligatorias.

Las condiciones que las trabajadoras del hogar enfrentan en el empleo son difíciles. Nuestras leyes permiten que trabajen jornadas hasta de doce horas sin derechos laborales ni seguridad social, sin contrato, sin garantías de pensión y sin posibilidad de ahorro, entre otras privaciones”, estableció el Conapred en su estudio.

De acuerdo con diversos estudios citados por el organismo, los hombres que se dedican al trabajo del hogar remunerado gozan de mejores condiciones laborales en comparación con las mujeres.

Tres de cada diez hombres trabajadores del hogar perciben hasta dos salarios mínimos, el 29.3 por ciento; entre las mujeres, la proporción aumenta a cuatro de cada diez, el 41.8 por ciento, de acuerdo con cifras de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) del 2016.

El mismo estudio reveló que 83.2 por ciento de los hombres en esta ocupación no cuentan con servicios de salud, y la proporción entre las mujeres aumenta a 98.1 por ciento.

Una encuesta del Conapred de 2014, entre trabajadoras domésticas, indicó que 36 por ciento comenzó a trabajar siendo menor de edad; de hecho, una de cada cinco, 21 por ciento, lo hizo entre los 10 y los 15 años, edades en las cuales el trabajo es ilegal.

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