Publicado en Destacado, NACIONAL.

Entre las medidas preventivas contra la tuberculosis se recomienda llevar una dieta balanceada con alimentos nutritivos, ya que ese mal está asociado con la desnutrición y las bajas defensas, señaló la especialista en salud pública y medicina preventiva, Sandrín Rivera Hernández.

En el marco del Día Mundial de la Tuberculosis, que se conmemora este 24 de marzo, la jefa de la Unidad de Vigilancia Epidemiológica del Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga” planteó que esa enfermedad se puede desarrollar cuando se adquiere la bacteria Mycobacterium Tuberculosis.

Advirtió que se encuentran en situación de riesgo quienes tienen bajas defensas inmunológicas, debido a diabetes mellitus, VIH/Sida o la desnutrición.

Rivera Hernández alertó que una persona enferma sin tratamiento puede infectar a 10 personas más en promedio, por contacto directo, y refirió que en México cada año se reportan alrededor de 16 mil casos nuevos en todas sus formas, el más frecuente afecta al sistema respiratorio.

La tuberculosis se desarrolla en cualquier órgano del cuerpo, como ganglios linfáticos, mamas, riñones, ojos, piel, cerebro y huesos, en tanto que se manifiesta con mayor frecuencia en los pulmones, por lo que se trasmite al expulsar micro gotas de saliva cuando se tose, habla, canta o estornuda.

Para reducir el riesgo de contagio de este padecimiento infeccioso se recomienda cubrir con el antebrazo la boca y la nariz, al toser o estornudar.

Mencionó que se trata de un padecimiento curable que se presenta en cualquier época del año y se manifiesta con una tos persistente por más de dos semanas.

“Por tratarse de sintomatología similar a la de otros padecimientos, se debe acudir con un especialista cuando no hay una reacción positiva al medicamento. Tampoco se debe automedicar ni utilizar remedios caseros para no retrasar su atención médica”, enfatizó.

Esta afección puede ir acompañada de fiebre, pérdida de peso sin causa aparente, sudoraciones nocturnas, falta de apetito y sensación de cansancio, pero cuando la enfermedad se agrava ya hay dolor de pecho, dificultad para respirar, sangrado al toser y dolor de cabeza.

Tienen mayor riesgo de contagio quienes padecen diabetes mellitus, VIH-SIDA, desnutrición, cáncer, baja inmunidad o aquellos que son fumadores o consumen bebidas alcohólicas, explicó, y aumenta la posibilidad de contraer el virus cuando se convive con personas enfermas, sobre todo en lugares con poca ventilación.

La vacunación y el tratamiento son gratuitos y están disponibles en las unidades del Sistema Nacional de Salud y, dependiendo del tipo de tuberculosis, la medicación tiene una duración mínima de seis meses y, en algunos casos, se puede extender a más de un año.

La experta recomendó a las personas diagnosticadas con esta enfermedad seguir al pie de la letra el tratamiento sin interrupción, aunque ya se sientan bien, para evitar recaídas o crear resistencia a los antibióticos.

La vacunación se aplica de manera universal a todos los recién nacidos y previene la aparición de formas graves de tuberculosis como la del sistema nervioso central o meníngea, que es de muy alta mortalidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *