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Pido al presidente Enrique Peña Nieto y al gobierno de Veracruz, que a mi hermano y los otros tres jóvenes aparezcan, «queremos saber dónde están, vivos o muertos», dijo Dovianid Carranza Baruch, hermana de Octavio García Baruch, desaparecido en Boca del Río la semana pasada.

«Yo le pido al presidente de la República, al licenciado Peña Nieto, a la Fiscalía de Veracruz, al gobernador, licenciado (Javier) Duarte y a las instancias, les pido que aparezcan todos estos jóvenes que se llevaron, mi lógica me dice que ya están muertos, mi fe me dice que siguen vivos, no importa cómo aparezcan, pero queremos saber dónde están, vivos o muertos», reiteró Carranza Baruch.

Debido a que aparecieron registros de haber estado preso, Octavio García Baruch, uno de los jóvenes desaparecidos en la entidad, su hermana explicó que en el 2012 lo acusaron falsamente de ser un secuestrador.

Apuntó que en ese año a ella y a su hermano, junto a otro amigo, los levantaron en el municipio de Acayucan, de donde son originarios.
Dijo que hombres armados y uniformados los detuvieron, los amarraron y se los llevaron a un lugar cerrado, sin saber el motivo de su detención; en el lugar a su hermano le señalaron que cuánto daba por la vida de su hermana, y a quién quería llamarle, a su mamá o a su papá, por lo que ya los tenían identificados.

Recordó que a los tres los amenazaron con una sierra, y a ella amenazaron con violarla; como reacción su hermano Octavio García logró desamarrarse y se les fue a golpes, explicó que él era peleador casi profesional.

Señaló que contactaron a su mamá y le pidieron una cantidad de dinero, la cual fue entregada a cambio de los retenidos, pero sólo la entregaron a ella y volvieron a pedir más dinero por él, pero al no tener el dinero, a los dos días salió una imagen de su hermano Octavio y su amigo, en el periódico al señalarlos como integrantes de una banda de secuestradores y narcomenudistas con posición de armas de fuego, por lo que fueron ingresados a prisión.

Luego de ocho días preso, quedó en libertad ya que no hubo víctimas que lo señalaran como secuestrador.

Posterior a esa fecha, en 2015 su otro hermano, Gustavo y Octavio García Baruch, se van a vivir al Puerto de Veracruz, lugar en donde reciben acoso; en el mismo año Gustavo fue sacado a la fuerza de su casa, junto con otros tres chicos.

Los jóvenes fueron buscados en la Fiscalía, a los cinco días les llaman y les dicen, ya no los busquen, ya fueron ejecutados, «entonces Octavio y yo dijimos, mamá vamos a la SEIDO, venimos a la SEIDO, a Derechos Humanos, vamos a movernos y mi mamá dijo no, mi mamá es una persona muy católica».

Apuntó que hasta el día de hoy no saben nada de su hermano Gustavo, próximo a cumplirse un año de su desaparición, y ahora en 2016, el pasado fin de semana, su hermano Octavio también fue privado de su libertad.

Indicó que en una reunión con su familia, el pasado 22 de septiembre su hermano Octavio le señaló que de acuerdo a un policía, su hermano Gustavo ya había muerto, «me dijo, no sé (que sea de la policía) pero me dijo tú hermano ya está ejecutado y tú eres el último cabo suelto».

Dijo que ambos ya no radicaban en Acayucan, pero estaban en constante comunicación, en el transcurso de la semana le informó que iba a tener una pelea en el Puerto de Veracruz el miércoles 28 de septiembre, agregó que le envió un video pero su teléfono se lo bloquearon.

La hermana del joven desaparecido, indicó que el jueves 29 de septiembre se lo llevaron, aunque existen diversas versiones respecto a que fue sacado de la casa de Génesis Deyanira Urrutia Rodríguez, quien era amiga de su hermano, además de otros dos chicos, y algunos otros señalan que los levantaron de la calle.

Señaló que hasta el día de hoy no se tienen más detalles, ni informes del paradero de su hermano Octavio García Baruch, dijo que nunca pensaron estar en esas circunstancias y si algo le llegara a pasar hace responsable a las personas que se llevaron a sus hermanos.

Apuntó que tenían mucho miedo y en su momento pensaban pedir asilo político, ya se iban a ir del país; previamente acudían a terapia familiar, en donde los habían canalizado con un tanatólogo para aceptar la muerte de su hermano Gustavo.

 

Foto: http://www.radioformula.com.mx

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