Publicado en Destacado, INTERNACIONAL.

La oposición de Nicaragua anunció un nuevo paro nacional de 24 horas el próximo 13 de julio para exigir al presidente, Daniel Ortega, “respuesta sobre el adelanto de elecciones”, que han propuesto como salida a la crisis que deja más de 300 muertos desde el pasado 18 de abril.

La Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia anunció además que pospuso para el jueves 12 de julio la marcha prevista este sábado en Managua para pedir la salida de Ortega del poder, luego de que el Gobierno convocara, también para mañana en la capital, una “gran caminata por la paz y la seguridad”.

“Hemos pensando en la seguridad de los cientos de nicaragüenses que nos acompañan y que hemos tomado las calles después de once años de secuestro de las libertades de nuestro país”, explicó el portavoz estudiantil Lester Alemán en una rueda de prensa.

Otros portavoces de la Alianza explicaron que en el resto del país la decisión de suspender este sábado las movilizaciones antigubernamentales deberán tomarla los comités locales, en razón de que el Gobierno solo convocó a sus seguidores a marcha en la capital.

La Alianza convocó también un “paro nacional” de 24 horas el viernes 13 de julio con el que exigirán a Ortega una “respuesta sobre el adelanto de elecciones para devolver al pueblo nicaragüense su libertad”, y para el sábado 14 una caravana en la capital nicaragüense.

“Su falta de voluntad es el tranque (obstáculo) que nos deja sin una salida clara a la crisis que deja cada día más muertos, secuestrados, lisiados, heridos, desaparecidos y personas vulnerables a caer en situación de pobreza”, señala un comunicado de la Alianza que fue leído por el portavoz Francisco Martínez.

Valeska Valle, también portavoz del movimiento opositor, aseguró que esperan que esos tres días consecutivos de protesta sean “fructíferos” y que “haya una respuesta inmediata de Ortega al anticipo de elecciones”.

“Nuestro objetivo es que Daniel Ortega se vaya y logremos justicia y libertad en Nicaragua”, aseguró Valle.

La Alianza, que integran sectores estudiantiles, empresariales, comerciales, académicos y otras fuerzas vivas del país, celebró el pasado 14 de junio un paro nacional de 24 horas.

El adelanto de las elecciones generales es la propuesta presentada por la Alianza al Gobierno en una mesa de diálogo, que es mediada por el Episcopado, pero hasta ahora ha sido rechazada por el Ejecutivo que ha llegado a tildar la iniciativa de “golpe de Estado”.

El pasado 18 de abril estallaron las protestas contra el gobierno de Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en un reclamo que pide la renuncia del mandatario, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción en su contra.

Desde entonces, al menos 310 personas han muerto en la represión desatada, de acuerdo con datos de organismos humanitarios.

La última vez que el Gobierno citó al oficialismo para una marcha paralela a la de los nicaragüenses “autoconvocados” fue el pasado 30 de mayo, Día de las Madres en Nicaragua, con resultado de unas 20 personas muertas en tiroteos.

La mayoría murieron aquel día producto de un ataque perpetrado por las “fuerzas combinadas” del Gobierno, que incluyen a policías, militares, paramilitares y parapolicías, que dispararon con francotiradores y armas de guerra contra la marcha de los “autoconvocados”, según la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *