Publicado en Destacado, NACIONAL.

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La muerte de Jesús Antonio, de 15 años, por una bala perdida dentro de una secundaria de Reynosa, provocó que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) llamara a las autoridades correspondientes a vigilar y garantizar la seguridad.

De igual forma, Bárbara Guadalupe Castillo Vega, tercera visitadora general del organismo, declaró que trabajarán con las autoridades encargadas de investigar el asesinato del estudiante y se enfocará en la atención a la familia de la víctima.

“Lo que hicimos fue apoyar a la familia no los dejamos solos en ninguna circunstancia, acudimos a la secundaria, fuimos a la unidad de investigación para que le entregarán el cuerpo a la brevedad posible y la canalizamos al Instituto de Atención a Víctimas”, dijo Castillo Vega.

“El gobierno tiene que tomar control, es el primer caso del que tenemos conocimiento en el que un menor pierde la vida dentro de un plantel y esperemos que sea el único”, agregó.

La Comisión de Derechos Humanos en Tamaulipas también brindará apoyo a la familia, dijo su presidenta Olivia Lemus.

El seguro escolar no cubre gastos por fallecimiento, solo tiene cobertura para cuando son accidentes y en ciertos casos.

La Secretaría de Educación de Tamaulipas también lamentó en un comunicado la privación de la vida del menor.

Noble y entusiasta

Jesús Antonio era inteligente, noble y entusiasta. Había quedado admitido en la preparatoria, lo describió Alejandro Arellano Galván, director del plantel, según El Mañana.

“Estaba junto con su novia y otros compañeros en las bancas; hubo una situación de riesgo en esta colonia y les avisamos que se tiraran al piso. El niño lo hizo pero cayó sin respirar, pensamos que era por asma, enfermedad que padecía, le hablamos a los servicios médicos pero el niño falleció”, platicó.

La graduación del grupo 3 “G” al que pertenecía Jesús Antonio será el 23 de junio, con sus 39 excompañeros, y será dedicada a él.

“Queremos que la generación lleve su nombre y nos gustaría que acudieran sus papás, aquí en la secundaría ya había estado una hermana y varios familiares”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *