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Así se vivió la erupción del volcán de Fuego en Guatemala que ha afectado a más de 1.7 millones de personas.

Las comunidades asentadas en las faldas del volcán de Fuego, en el suroeste de Guatemala, están en duelo por los 25 muertos que su erupción dejó y el asombro de haber sobrevivido el fenómeno natural aún no abandona al resto del país.

Manuel López es un joven de 22 años de edad que recuerda el momento en el que su hogar fue arrasado por material incandescente que bajó desde lo alto del volcán tras su erupción.

Para la agencia noticiosa AFP, el joven, que cuida a su esposa y a una bebé de apenas dos meses de edad, revela cómo vivió el acontecimiento.

“El material volcánico entró por puertas y ventanas. Había mucho calor, no se podía respirar, eso hervía”.

Tras escapar de su casa y de la furia de la naturaleza, Manuel y su familia fueron colocados en el salón comunal de la Ciudad de Escuintla, a 40 kilómetros al sur de la capital del país.

Otro sobreviviente explica que salió de su casa junto a su familia rompiendo láminas, cercos y saltando paredes. “Logramos llegar hasta donde estaban bomberos y soldados“.

Por ahora las erupciones del volcán han disminuido su intensidad, pero los diferentes servicios de emergencia continúan trabajando para encontrar a los desaparecidos.

Erick Ortiz, de 36 años de edad, dijo que cuidaba a su esposa y a sus dos hijos, cuando tomó la decisión de abandonar la comunidad donde vive. “Me asusté al ver la oscuridad que venía para abajo y le dije a mi esposa que saliéramos antes de que nos atrapara”.

Cleotilde Reyes, una mujer de más de 60 años de edad, logró escapar con su hija y dos nietos en la camioneta de un vecino.

Dio miedo eso, nunca había pasado,” dijo la señora que por su edad, ya se había acostumbrado a las constantes erupciones del volcán.

Por su parte, Efraín González, de 52 años, aún no encuentra a su hijo de 10 años de edad y a su pequeña de cuatro, a los que no ve desde el deslave posterior a la erupción.

De acuerdo a datos de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres de Guatemala (CONRED), al menos 1.7 millones de personas han sufrido las consecuencias de la erupción.

Al menos 3 mil 200 personas ya fueron evacuadas y 20 se encuentran heridas. Las cifras oficiales indican que hay al menos 25 muertos y numerosos desaparecidos.

Aproximadamente mil 200 personas lograron acomodarse en uno de los albergues habilitados para recibir a los damnificados del fenómeno natural.

Un gran número de habitantes de los albergues son niños provenientes de áreas cercanas a la aldea El Rodeo, en Escuintla, una de las zonas más afectadas por la erupción volcánica.

Jimmy Morales, presidente de Guatemala, decretó tres días de duelo.

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