Publicado en Destacado, ESTATAL.

La señora Patricia Joaquina, de 59 años, con engaños fue sacada del banco ubicado frente al Tranvía del Recuerdo y fue llevada al callejón Ocampo, ahí la envolvieron con temas religiosos, luego llegó otro individuo con quien discutió y entre la plática, la sorprendió y le sacó cinco mil pesos de su bolsa.

Visiblemente costernada, fue auxiliada para llamar a la policía y en lo que se dirigía a la escuela primaria Macías a donde recogería su nieta, ahí llegó una patrulla y dos elementos de la policía estatal en moto, quienes le tomaron la declaración e iniciaron la búsqueda de los individuos.

La señora narró a los policías que:

Estaba en el Bancomer de la avenida Prim, ya le iba a tocar su turno cuando se acercó un señor de la tercera edad, vestido con camisa a cuadros, ella se sintió mal y dijo desconocer si le echaron algo porque no supo cómo accedió a lo que le dijo cuándo le mostró un rollito de dinero.

“Yo no sé si me echaron algo porque yo me sentía mal, traía un rollito en la mano y me dijo este rollito…pero yo no supe…luego me dijo me acompaña y aunque le dije que iba a pagar, él me dijo ahorita viene”.

Dijo que la llevó callejón Ocampo, “ahí me sentó el viejito ya grande, de la tercera edad, mire yo soy de la religión, me enseñó sus folletos y todo y en eso se acerca un hombre joven, alto delgado y se le acerca y le dice, ¿usted no vio un rollito? y en eso empezó a platicar con él y le preguntó si vio un rollito y le dice él no”.

El joven les preguntaba del rollito de dinero, el señor de la tercera edad negó tenerlo y mostró un ticket de que acababa de hacer un pago y aprovechó el descuido de la señora para sacarle su dinero de la bolsa y lo envolvió en un pañuelo para mostrar cómo traía su dinero.

Aunque la señora le reclamó, él le dijo que era para mostrarle como enrolla su dinero, luego lo metió a un pañuelo, le hizo muchos nudos, el joven se fue y el anciano le dio el pañuelo pero el desenvolverlo no tenía su dinero.

En el callejón, la señora fue auxiliada y llamaron a la policía, mientras ella se dirigía a la primaria Miguel Macías, donde recogería a su nieta, hasta donde fue alcanzada por los policías.

La señora narró a la policía que los cinco mil pesos eran, de un pago de 3 mil 900 que haría a la financiera Finlabor y el resto era dinero de ella.

Tras tomarle la declaración, la policía se comprometió a buscar a los individuos y prometieron comunicarse con ella en caso de localizarlos.

A las afueras de la escuela Macías llegó su esposo y después de recoger a su nieta se retiraron del centro.

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