Publicado en Destacado, INTERNACIONAL.

Seguramente en más de una ocasión has caminado por alguna calle ‘apestosa’, ya sea porque se encuentra cerca de contenedores de basura o porque algún dueño irresponsable decidió dejar los ‘regalitos’ de su mascota tirados.

Ahora imagínate que este olor durara día y noche por más de dos meses. Si, aunque no lo creas, esta pesadilla la vivieron los habitantes de Parrish, Alabama, cuando un tren cargado de heces fecales humanas decidió estacionarse cerca del pueblo.

El apestoso cargamento que venía desde Nueva York tenía como objetivo llegar a un vertedero, pero por ser un lugar con leyes de suelo permisivas, se quedó varado esparciendo un olor insoportable desde finales de enero.

La alcaldesa Heather Hall calificó la situación como repugnante.

Es una pesadilla, huele a cuerpos pudriéndose o a cadáveres. Huele a muerte. Nueva York no quiere verterlo en sus ríos pero en lugar de ocuparse de sus propios residuos los envían a oro lado. ¿Querrían ellos que les enviaramos todas nuestra mierda?”, dijo a la agencia AP.

No sólo ella se quejó de la situación, también los ciudadanos quienes llamaron al convoy ‘El tren de la mierda’.

Hasta hace apenas unos días, el ferrocarril volvió a ponerse en marcha hacia el vertededo Big Sky, situado a unos 30 kilómetros de Parish, lugar donde Nueva York envía todos sus residuos desde principios del 2017.

Anteriormente, los extrementos eran transferidos a un lugar cercano a West Jefferson, pero las autoridades locales consiguieron una orden judicial para cambiar de sitio pues su ciudad se quedó infestada de moscas.

Tras este hecho, Hall señaló que planearán la creación de una ley de zonificaciónpara evitar que el pueblo vuelva a pasar por lo mismo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *