Publicado en Destacado, REGIÓN SUR.

DIARIO EL MAÑANERO

En la comunidad de Almagres, es un secreto a voces quién o quiénes se dedican a la labor de venta de combustible de procedencia ilícita; en la comunidad, hay temor por familias que habitan en la calle Pino Suárez, ahí donde en el 2017 se registró una explosión y apenas el pasado martes se hizo el aseguramiento de unidades y líquido robado.

A la comunidad de Almagres acuden no sólo automovilistas de Sayula de Alemán, van desde Acayucan u otros municipios a los diversos puntos de ventas. El precio es favorable pues el litro es a 10 pesos si es mayor el volumen de compra del combustible; de la calidad va mejorando, pues ya utilizan filtros especiales.

El peligro es inminente, pero aún así algunos de los vecinos prefieren callar de todo el movimiento que se da. De una u otra forma también se ven beneficiados por la venta a bajo costo.

Sin embargo el operativo del pasado martes fue detonante para que aumentara el temor de una explosión de nueva cuenta, pues hay manejo poco responsable del combustible al momento de ser transportado. Cuando ocurrió el operativo, muchos niños regresaban de sus escuelas, la gente corrió por ellos creyendo que se trataba de nueva cuenta de un incidente mayor.

De frente los pobladores prefieren no hablar, solo concuerdan vía WhatsApp que es necesario la reubicación de los puntos de ventas, pues aunque con todo y operativo efectuado por elementos policiacos, la venta seguirá, así pasó durante la explosión del 2017, así siguió con los operativos y detenciones.

En la comunidad han reportado fugas e incidentes menores, pero al final no se atiende por los cuerpos de auxilio, todo queda bajo control.

Ahora esperan que una vez lo sucedido, por lo menos se trabaja desde las autoridades locales por implementar un plan emergente por cualquier incidente que logre registrarse.

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