Publicado en Destacado, INTERNACIONAL.

Israel lanzó el sábado sus ataques aéreos más intensos contra las fuerzas iraníes en Siria después de interceptar un supuesto avión no tripulado iraní y denunciar el inusual derribo de uno de sus aviones de combate F-16.

Los incidentes marcan los enfrentamientos más serios en Siria entre Israel y las milicias iraníes, que luchan en apoyo del presidente Bashar al Assad en una guerra civil que ya se prolonga por casi siete años.

La creciente influencia de Irán en la guerra civil siria -que incluye despliegues de fuerzas respaldadas por Irán cerca de los Altos del Golán, una zona ocupada por Israel- ha generado alarma en los israelíes, que había amenazado con actuar contra cualquier amenaza de Teherán, su archienemigo regional.

Si bien Israel y Siria dijeron el sábado que no buscaban profundizar sus conflictos, el primer ministro Benjamin Netanyahu acudió a las oficinas centrales militares del país en Tel Aviv para analizar la situación y la alianza pro Assad prometió una respuesta contundente a cualquier “acción terrorista” israelí.

En tanto, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia dijo el sábado que Moscú, cuyas fuerzas comenzaron a intervenir en el conflicto a favor de Al Assad en 2015, estaba seriamente preocupado por los últimos acontecimientos en Siria e instó a ambas partes a actuar con moderación y evitar una escalada del conflicto.

Mi impresión es que (el conflicto) parece estar contenido en este momento”, dijo un diplomático occidental en la región.

No creo que nadie quiera hacerlo escalar más”, añadió.

CHOQUE DE FUERZAS

La cadena de eventos del sábado comenzó a las 4:30 de la madrugada hora local, cuando un helicóptero Apache israelí derribó un avión teledirigido iraní que volaba sobre la ciudad norteña de Beit Shean, dijo el ejército israelí.

El avión no tripulado había sido avistado despegando desde una base en Siria y fue interceptado después de cruzar a territorio israelí, dijo el teniente coronel Jonathan Conricus, un portavoz militar israelí.

Aviones israelíes atacaron posteriormente una instalación iraní en Siria, que, según el ejército israelí, operaba el avión no tripulado.

Uno de esos aviones, un F-16 fabricado en Estados Unidos, se estrelló a su regreso de la misión y aterrizó en un campo vacío cerca de Harduf, al este de Haifa, en el norte de Israel.

Ambos pilotos se eyectaron sobre territorio israelí y resultaron heridos, uno de ellos de gravedad.

El ejército israelí dijo que las primeras evaluaciones mostraban que fue atacado por fuego antiaéreo sirio, pero no pudo confirmarlo de inmediato.

Irán rechazó la versión israelí de los acontecimientos y la calificó como “ridícula”, mientras que la alianza militar pro Assad negó que alguno de sus drones ingresara al espacio aéreo israelí.

David Ivry, exjefe de la Fuerza Aérea de Israel, dijo que posiblemente esta es la primera vez que se derriba un F-16 israelí desde que el Estado judío comenzó a utilizar los aviones en la década de 1980.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *