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++ Hay huérfanos sufriendo y ninguna autoridad se preocupa por ellos; madres piden justicia ante una indiferencia en todos los niveles de gobierno

VIRGILIO REYES LÓPEZ.- Cuando Santa “X” y su familia se reponían de la desgracia de que una de sus sobrinas resultara herida (junio de 2016) con 4 impactos de balas en un ataque cerca del puente Ateopan (Acayucan) que dejó la ejecución de un sujeto; un golpe más fuerte vendría en octubre del 2017, su hija quien pasaba vacaciones en la región de Acayucan fue ejecutada al interior de un bar en el vecino municipio de Sayula de Alemán.

Tanto ella y sus más cercanos familiares, no daban crédito a lo sucedido y menos cuando la hoy occisa solo había retornado de Cancún (donde laboraba) a esta zona a pasar vacaciones, pero también a la boda de una amiga celebrada en la cabecera de Sayula de Alemán. Santa, tomó en brazos al pequeño de 2 años quien era ajeno a la nueva desgracia familiar, su madre yacía al interior del bar en donde acudió a invitación de unos conocidos, quienes solo la sacaron de la boda para que terminara muerta, no iban por ella ni por el otro sujeto; los familiares afirman que simple y sencillamente estaban en en lugar equivocado.

“El 14 de enero cumple 3 meses de fallecida, a mi me fueron avisar que mi hija estaba muerta, yo no lo podía creer porque ella estaba en la boda y hay testigos que se la llevaron, vino de vacaciones y fue a una boda a Sayula, ahí la invitaron a tomar y la asesinaron andaba trabajando en Cancún y la mataron cerca de donde era la boda, pero fue una víctima más, inventaron tantas cosas en los medios que al final quería ir a desmentir, pero el dolor era más fuerte, preferí que las cosas se fueran pasando poco a poco, mi hija aún muerta aún sigue siendo víctima”, menciona la entrevistada quien refleja dolor e impotencia, entre sus manos aprieta una bolsa con agua de jamaica.

Mientras el pequeño de 2 años (hoy huérfano) observa el show infantil de “Día de Reyes”, empieza a caer rendido y prefiere dormir en los hombros de otro de sus familiares. Poco o nada recordará más adelante, la manera tan trágica en que murió su madre.

“Fue en un lugar equivocado, llegaron por gente que no sabemos quién era, pienso que la gente que iban a matar huyeron, mi hija solo fue víctima, acabaron con su vida y dejaron a un angelito de 2 años huérfano, por él voy a luchar y voy  a dar la vida”, refiere y vaya si sabe lo que es luchar aguerridamente, ya lo hizo por su sobrina, ahora lo hace por su pequeño nieto.

BUSCA EL HOTEL DONDE TRABAJABA SU HIJA PARA QUE PAGUE EL SEGURO, PERO SERÁ UN CALVARIO CONSEGUIRLO:

Santa sigue con la plática, no puede pasar desapercibido las vueltas que daba una y otra vez para que a su sobrinita se le atendiera médicamente. Dice que, vale la pena recordar las cosas buenas que hicieron los que hoy ya no están con nosotros, por ello aseguró que un exreportero (hoy difunto) le ayudó con gestiones para que la pequeña recibiera atención médica, en Acayucan y en Veracruz. Hoy goza de buena salud.

Recién retornó de Cancún en donde ha buscado que se otorgue a su nieto el seguro que tenía su hija en el hotel donde laboraba, sabe que también esto no será fácil, más aún cuando sucedió fuera del lugar de trabajo, en otro estado y en vacaciones.

“Hemos luchado desde que murió, ahorita no he podido hacer lo del acta de defunción porque debo un dinero en la funeraria. Acabo de llegar de Cancún para ver donde estaba trabajando mi hija, porque ahí tenía un seguro, pero como estaba de vacaciones y esto fue acá, pues no va abarca todo el seguro, al final creo que voy a gastar más de lo que me pueden dar, pero lo que den servirá para mi nieto”, expresa.

EN VERACRUZ, NO HAY JUSTICIA PARA LAS FAMILIAS DE LOS EJECUTADOS:

La alegría en las inmediaciones, contrasta con los tristes recuerdos para Santa, pero recuerda que tiene que luchar por su nieto.

Santa, está segura que su hija fue víctima en uno de los acontecimiento violentos que se viven a diario en Veracruz. Hasta hoy, no ha podido presentar su denuncia, le recomendaron no hacerlo pues sería “imposible” dar con los responsables.

“Lo que yo pienso es que en Veracruz es mentira todo lo de la seguridad, porque no hay seguridad, porque matan a gente inocente y la gente que debe de pagar por cosas que hace ahí siguen.  Yo creo en Dios, pero si Dios me da la oportunidad de hacer justicia lo hago, porque me quitaron a mi hija, es mi sangre y dejaron a un angelito. Yo no he podido ni presentar la denuncia, me dijeron que yo no podía hacer denuncia en contra de nadie, porque no se iba a dar con el paradero de los responsables”, añade.

Lo que más le duele es que mientras sigue el calvario para poder terminar de pagar el féretro que costó más de 9 mil pesos, el bar donde fue ejecutada su hija, sigue en operación.

“El bar sigue abierto, no les importó que mataran a mi hija, yo sigo a las vueltas y lo vuelvo a decir aquí en Veracruz no hay justicia, ni en ningún lado”, reitera.

Ha querido que se dejen de señalamientos, lo que expresa es dolor de madre, pero también de una veracruzana que ha tenido que soportar dos graves hechos violentos dentro de su familia.

“Deben de entender que somos humanos antes que nada, nos duele lo que sucede, somos víctimas de hechos violentos en circunstancias diferentes, yo pido justicia para mi hija, para mi nieto y que se limpie su nombre”, concluye.

A Santa le molesta que a su hija se le señale, pues refiere que hubo medios que manejaron (según con testigos) que su hija era encargada del bar en donde se dieron los hechos, por ello es que a sugerencia de una vecina prefirió hablar, decir su versión y la cual defiende.

Hay quienes están en la misma circunstancias, pero han preferido callar. Les puede más el miedo a que pierdan a otro familiar. Estamos en Veracruz, aquí puede suceder de todo a todos.

 

“Yo creo en Dios, pero si Dios me da la oportunidad de hacer justicia lo hago, porque me quitaron a mi hija, es mi sangre y dejaron a un angelito”.

 

“Fue en un lugar equivocado, llegaron por gente que no sabemos quién era, pienso que a la gente que iban a matar huyeron, mi hija solo fue víctima, acabaron con su vida y dejaron a un angelito de 2 años huérfano”.

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