Publicado en Destacado, REGIÓN SUR.

Pichucalco, Chiapas.- Litzie ‘N’ de 14 años de edad, vecina de la colonia Estación El Suspiro, de Pichucalco, Chiapas, se suicidó el pasado domingo 9 de julio.

Su padre y su hermano la encontraron colgada por el cuello con una soga, pendiendo de una viga de su humilde vivienda.

Litzie estudiaba el segundo de secundaria; tiene hermanos y medios hermanos, que entre todos suman cinco; su papá es mecánico, y su mamá se dedica al trabajo doméstico.

De acuerdo con el testimonio de los familiares entrevistados por tabascohoy.com, el personal del Ministerio Público encontró una carta póstuma escrita en papel; no se sabe qué decía, porque nadie la leyó y las autoridades no les han revelado el contenido.

Sin embargo, hallaron el teléfono celular que Litzie compartía con su mamá, ya que no tenía uno propio; ahí, confirmaron sus sospechas.

En el dispositivo se encontraba una conversación por WhatsApp de la menor con Juan Carlos Guzmán, de unos 38 años, Policía Sectorial Pichucalco en activo, con quien la niña de 14 años sostenía una relación.

El mensaje era contundente:

“Ve, mira, mejor para no estorbar a nadie me voy a ahorcar ahorita, porque yo sé que a nadie importo. La muerte es canija y cuando la buscas la encuentras. Y la culpa va a ser tuya. Yo ya le hice una carta a mi mamá y a mi papá para que sepan por quién me voy a matar. Pero nunca me olvides, yo nunca te voy a olvidar. Bye.”

El policía conoció a Litzie por el trabajo de su papá, quien a veces le brinda servicio a las patrullas de la Sectorial, afirma Mari, la hermana mayor de Litzie.

De acuerdo con el testimonio de los familiares entrevistados por tabascohoy.com, el personal del Ministerio Público encontró una carta póstuma escrita en papel; no se sabe qué decía, porque nadie la leyó y las autoridades no les han revelado el contenido.

En el teléfono celular que Litzie compartía con su mamá, ya que no tenía uno propio; los familiares confirmaron sus sospechas de que Litzie era víctima de maltrato, violencia y manipulación por parte de quien fuera su ‘pareja’.

Todo el hecho estaba lejos de ser una historia romántica de amor atormentado, pues en el teléfono también constaban otras conversaciones entre los amantes prohibidos, separados por un abismo de edad y afinidades. Unas conversaciones cargadas de insultos de él hacia ella, de recriminaciones, de odio y de chantajes.

“Me demostraste que ers una cualquiera… por mier… me doy cuenta que no vales nada… es más me voy a Tuxtla… no te perdono esta vez…”, es sólo parte del lenguaje que, a decir de los familiares, el policía Juan Carlos Guzmán ejercía en contra de Litzie.

La madre de Litzie añade que ella y su esposo nunca estuvieron de acuerdo con esta relación de su hija con un sujeto que casi le triplicaba la edad, pero “tuvieron qué acceder” porque la niña había sido seducida por él, y cuando se dieron cuenta, ya se había encaprichado.

“El fulano (Juan Carlos Guzmán) vino a la casa, dio la cara y todo. Le advertimos que la niña estaba muy chica (de edad) y que venía de unos problemas de salud. Le daban crisis convulsivas, por lo que estuvo internada en el Hospital del Niño. Le dijimos a Juan Carlos que no la tratara mal. Ya después nos enteramos quién era en realidad él. La insultaba. La obligaba a beber cerveza, incluso sabemos que le pegó, quién sabe si hasta la drogaba”, dice la mamá.

Pero la historia no para ahí. Hace tiempo, el sujeto intentó violar a Mari, la hermana de Litzie. Con engaños la subió a su auto para que la llevara a ver a su papá. Mari no se dejó. Juan Carlos la dejó ir, pero la amenazó. Mari nunca dijo nada del incidente porque no quería meter en problemas a su papá.

A Litzie la sepultaron el pasado lunes 10 de junio.

Sus familiares se negaron a que la Fiscalía le realizara la necropsia a la pequeña. En el funeral, otra mujer se acercó a la mamá de Litzie. Le contó que Juan Carlos había sostenido una relación con su hija, también. “No es la primera vez que ese sujeto hace esto”, señaló la mujer.

Ahora, solamente hay dolor en casa de los deudos. El trauma está muy reciente e incluso todavía no procesan que la justicia tiene que investigar.

“Como nos rehusamos a que le hicieran la autopsia, ahora dicen que no hay delito qué perseguir. Pero para nosotros, él es el responsable de que Litzie se haya quitado la vida. No queremos que le haga daño a otras menores”, dice compungida la madre.

Fuente: Tabasco Hoy

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