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Xalapa, Ver.- “Yo soy presidente del PRI en el peor escenario posible, no ha habido ningún presidente del PRI que viva lo que yo he vivido, soy el único presidente del PRI que le ha tocado el encarcelamiento no de uno, sino de dos gobernadores, de Flavino y de Duarte, que tiene un gobierno opositor en el ejercicio del poder, y qué opositor, y qué gobierno y qué personaje” expresa el líder en Veracruz del Partido Revolucionario Institucional, Renato Alarcón Guevara.

El 29 de enero, Alarcón Guevara tomó protesta como presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, ese día lo acompañaron los senadores de la República Héctor Yunes Landa y José Francisco Yunes Zorrilla, diputados locales, dirigentes magisteriales, obrero, campesino y delegados federales.

Tras la histórica derrota del PRI con más de 80 años en el Poder Ejecutivo el 05 de junio del 2016, la encomienda desde el Comité Ejecutivo Nacional del PRI, para Alarcón Guevara fue que en los comicios del 04 de junio del 2017 debía por lo menos obtener 350 mil votos en Veracruz.

Refiere que nada ha sido fácil desde que tomó las riendas del partido y se enorgullece en señalar que aun cuando tenía elementos en su contra: uno, desde afuera con un Veracruz inconforme por el saqueó a las arcas de Veracruz cometidas por un ex gobernador priísta, Javier Duarte de Ochoa y dos: desde adentro con liderazgos divididos, y así lograron duplicar la orden del CEN.

“La expectativa que se tenía en el Comité Nacional cuando llegué a la dirigencia según las encuestas era obtener el 12 por ciento de la votación, apenas 350 mil votos y lo duplicamos a 720 mil, ganamos 48 ayuntamientos en alianza con Partido Verde Ecologista de México”, afirma el hombre de 42 años de edad, esposo y padre.

En las últimas semanas se ha ventilado en columnas periodísticas que Alarcón Guevara será removido de la dirigencia estatal, a lo que él responde y señala el nombramiento que tiene colgado en la pared de su oficina, “Aquí dice que soy presidente hasta enero del 2018, después de ahí vendrán la renovación, pero estoy consciente que me debo a mi partido y a lo que diga la dirigencia nacional”.

Alarcón Guevara reconoce la labor de las bases priístas: la militancia que caminó con los candidatos y candidatas, de los seccionales que hicieron su trabajo al cuidar las urnas y promover el voto, de los delegados, de los diputados locales, de los senadores y de la delegada nacional, Lorena Martínez Rodríguez para poder ganar, aun cuando se antojaba una inminente derrota más para el Tricolor.

Sin embargo hace una introspección y externa cuál ha sido su papel en estos seis meses al frente de un partido que por faltar a la confianza de los veracruzanos, sus dos últimos ex gobernadores y algunos ex funcionarios de gabinete estatal fueron a dar a la cárcel.

“Soy el único presidente del PRI que le ha tocado el encarcelamiento no de uno, sino de dos gobernadores, de Flavino y de Duarte. Soy el presidente del PRI que me ha tocado vivir una dicotomía en la cual los grupos políticos toman partido de acuerdo a sus circunstancias y he logrado mantener equilibrios”, afirma.

El licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Iberoamericana y maestro en Análisis Económico Internacional Aplicado por la Universidad de Alcalá España expresa no sentirse conforme con los resultados, porque le habría gustado sumar en las urnas más de 720 mil votos, sin embargo confía en que desde ahora preparan el terreno para la elección del 2018 cuando los ciudadanos elegirán diputados federales, senadores, gobernador de Veracruz y presidente de México.

“No ha sido nada fácil, pero si no me encuentro satisfecho, me encuentro conforme para mantener el piso del partido y cuando llegue el próximo candidato a la gubernatura y candidato a la presidencia, los priístas de Veracruz tenemos mucho que aportar. El PRI volverá a ser el representante de las causas populares y sociales, cercano a las mujeres y hombres. Recuperaremos los espacios perdidos trabajando y reivindicando causas, circunstancias que muchos veracruzanos viven y que hay que cambiar” expresa tranquilo y bebe su café.

Alarcón Guevara hace números, saca cuentas de los votos obtenidos, los trae en la cabeza, se los sabe de memoria y confía en los Tribunales Electorales para ganar otros dos municipios: Soteapan y Juchique de Ferrer, de esta manera habrían sumado 50 municipios.

Desde su punto de vista el “gran perdedor” de este proceso electoral fue el partido Morena al retroceder más de 220 mil votos entre la elección del 2016 y el 2017; la alianza PAN- PRD creció con 20 mil votos, pero por el favor del partido del Sol Azteca, porque a diferencia de otros comicios, en Veracruz, Acción Nacional cayó con 100 mil votos y el PRD es el que le suma los 20 mil en mención.

En tanto la alianza PRI – PVEM con referencia al año 2016 registran una contracción de 80 mil votos, “es decir dentro de los piso de coalición, como partido y coalición fuimos la más estable. Los 720 mil votos que tuvimos se reparten así: 580 mil son de la coalición; 70 mil son de los votos obtenidos en los 35 municipios dónde va solo y más o menos el Verde también 35 mil”.

Recuerda que en el pasado, cuando el Titular del Ejecutivo estatal era del PRI, la militancia, los liderazgos y las candidaturas eran designadas por el mismo gobernador en turno y ahora que no hay ese poder, perdieron el eje rector y no les queda de otra que hacer uso del diálogo, del consenso y llegar a acuerdos.

“Nunca habíamos tenido la circunstancia de ser oposición, de que no hubiera un director técnico, un gobernador emanado de nuestras filas, que era el eje de gravedad del que todo se articulaba, hoy no hay nadie, hoy nos tenemos que sentar a platicar entre nosotros y el que se para de la mesa pierde la oportunidad de conciliar, el presidente del partido tiene que ser prudente, por eso no contesto agresiones, contestó como presidente, porque hoy tenemos que hacer del PRI una oferta política” afirma.

Con 17 años de militancia en el PRI, Alarcón Guevara menciona que la estrategia como presidente ha sido el equilibrio, el acercamiento con las bases, los liderazgos, escuchar las propuestas y sacar de ahí lo mejor, aunque no siempre lo logra, porque cada uno y una tienen sus opiniones y aspiraciones a un cargo popular.

“Hay consenso en muchas cosas y disenso en muchas otras, y el presidente debe tener comunicación para mantener el equilibrio- Tengo comunicación con todos los diputados federales y locales, senadores y quienes no tiene comunicación es porque no han querido involucrarse”, finaliza y ríe porque su secretario particular insiste en que debe presentarse a dos reuniones que se celebraban en el edificio del CDE: Una de jóvenes y otra de mujeres.

Fuente: Notimex/doh/Foto: archivo

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